En el contexto de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires impulsa una iniciativa que busca reforzar, ampliar y profundizar el ejercicio de la memoria colectiva. Se trata de una edición especial de su ya tradicional “Semana de la Memoria”, que en esta oportunidad se presenta con una propuesta duplicada tanto en cantidad de actividades como en su alcance conceptual. La decisión no es casual: responde a un momento histórico particular, marcado por los cincuenta años del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, una fecha que invita no solo a recordar, sino también a revisar críticamente el pasado y sus efectos en el presente.
La programación de esta edición se caracteriza por su amplitud y diversidad. A lo largo de varios días, la facultad abre sus puertas a una agenda cargada de actividades que incluyen conferencias, mesas de debate, presentaciones de libros, intervenciones artísticas, proyecciones audiovisuales, talleres participativos y encuentros abiertos a la comunidad. Esta multiplicidad de formatos no es un detalle menor: busca facilitar distintas formas de acercamiento a la temática, permitiendo que personas con intereses diversos puedan involucrarse y reflexionar desde múltiples perspectivas.
El concepto de una “Semana de la Memoria por duplicado” no se limita únicamente a una cuestión cuantitativa. También implica un esfuerzo por intensificar el contenido de las propuestas, promoviendo un abordaje más profundo y crítico de los procesos históricos vinculados al terrorismo de Estado. En este sentido, el eje central gira en torno a la necesidad de sostener viva la memoria, entendida no como un simple recuerdo del pasado, sino como una herramienta activa para comprender el presente y proyectar el futuro.
Las actividades programadas abordan una amplia variedad de temas relacionados con la última dictadura, entre ellos la represión ilegal, la desaparición forzada de personas, el funcionamiento del aparato represivo, las luchas de los organismos de derechos humanos y los procesos de memoria, verdad y justicia desarrollados desde el retorno de la democracia. A su vez, se incorporan miradas contemporáneas que ponen en diálogo esos hechos históricos con problemáticas actuales, como el resurgimiento de discursos negacionistas o los desafíos que enfrenta hoy la defensa de los derechos humanos.
Uno de los aspectos más relevantes de esta propuesta es su carácter interdisciplinario. Desde distintas áreas del conocimiento —como la sociología, la comunicación, la ciencia política, la historia y el trabajo social— se generan espacios de análisis que permiten enriquecer la comprensión de un período complejo y doloroso de la historia argentina. Esta diversidad de enfoques contribuye a construir una mirada más completa y matizada, evitando reduccionismos y promoviendo el pensamiento crítico.
La ampliación de la “Semana de la Memoria” también puede interpretarse como una respuesta a un contexto social y político en el que, según distintos sectores, se han intensificado los intentos de relativizar o minimizar los crímenes cometidos durante la dictadura. Frente a este escenario, la universidad pública asume un rol activo, reafirmando su compromiso con la producción de conocimiento crítico y con la defensa de los valores democráticos. En este marco, la memoria se convierte en una herramienta fundamental para resistir el olvido y para cuestionar discursos que buscan distorsionar los hechos históricos.
Otro eje central de la iniciativa es la participación de las nuevas generaciones. La facultad pone especial énfasis en involucrar a estudiantes en estas actividades, entendiendo que ellos y ellas son actores clave en la transmisión de la memoria histórica. A través de talleres, debates y espacios de intercambio, se busca fomentar una apropiación activa de estos temas, promoviendo no solo el conocimiento, sino también el compromiso con la defensa de los derechos humanos.
En este sentido, la memoria es concebida como un proceso dinámico, que se construye colectivamente y que requiere de la participación constante de la sociedad. No se trata simplemente de recordar lo ocurrido, sino de reflexionar sobre sus implicancias y de asumir una responsabilidad en la construcción de un futuro más justo. La “Semana de la Memoria” se presenta así como un espacio de encuentro, aprendizaje y acción, en el que se articulan distintas voces y experiencias.
El arte ocupa también un lugar destacado dentro de la programación. A través de muestras, intervenciones y producciones audiovisuales, se propone un acercamiento sensible a la memoria, capaz de transmitir emociones y generar nuevas formas de comprensión. Estas expresiones artísticas permiten abordar aspectos de la experiencia histórica que muchas veces escapan a los discursos académicos, contribuyendo a enriquecer la propuesta y a ampliar su alcance.
En definitiva, esta edición ampliada de la “Semana de la Memoria” en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA no solo busca conmemorar una fecha clave en la historia argentina, sino también consolidar un espacio de reflexión crítica y compromiso colectivo. La duplicación de las actividades simboliza la necesidad de redoblar los esfuerzos en la construcción de la memoria, especialmente en un contexto que plantea nuevos desafíos.
A cincuenta años del golpe de Estado, la iniciativa reafirma que la memoria no es un acto del pasado, sino una práctica del presente que resulta indispensable para sostener la democracia. Recordar, en este marco, no es únicamente un ejercicio de evocación, sino una acción política y social orientada a garantizar que los hechos del pasado no se repitan. Así, la universidad se posiciona como un actor clave en este proceso, promoviendo el pensamiento crítico, la participación y el compromiso con los derechos humanos.
