El Instituto Bernasconi, uno de los conjuntos arquitectónicos y educativos más singulares de la Ciudad de Buenos Aires, atraviesa una nueva etapa de recuperación patrimonial con la restauración integral de su histórica biblioteca. Ubicado en el corazón de Parque Patricios, este imponente edificio no solo llama la atención por su escala monumental y su estilo palaciego, sino también por el papel central que cumple en la vida educativa, cultural y social del barrio y de toda la zona sur de la ciudad.
La puesta en valor de la biblioteca fue recientemente finalizada por el Gobierno porteño y se inscribe dentro de un plan más amplio de restauración y modernización del complejo. El Bernasconi es un espacio vivo y en permanente movimiento: durante el período escolar, alrededor de 4.000 personas transitan diariamente por sus pasillos, aulas y patios, lo que da cuenta de la magnitud y la importancia del instituto dentro del sistema educativo público.
El edificio ocupa una superficie superior a los 20.000 metros cuadrados y se extiende a lo largo de dos manzanas completas. Su localización estratégica, frente a la Maternidad Sardá y a pocas cuadras del estadio Tomás Adolfo Ducó, refuerza su condición de hito urbano. A esto se suma un rasgo distintivo: el complejo está construido sobre un terreno elevado, una lomada natural que realza aún más su presencia y le otorga una impronta majestuosa, visible desde distintos puntos del barrio.
Dentro del perímetro del Instituto Bernasconi convive una diversidad notable de propuestas educativas. Funcionan allí cuatro escuelas primarias de jornada simple y completa, una escuela primaria destinada a jóvenes y adultos, un establecimiento secundario y una escuela especializada en formación coral. Además, el predio alberga un Centro de Actividades Infantiles, un centro educativo dedicado a la enseñanza de natación y una amplia oferta de talleres orientados a la formación en oficios y habilidades laborales. Entre ellos se incluyen cursos de cocina, peluquería, diseño de accesorios, computación y otras capacitaciones que buscan ampliar las oportunidades educativas y laborales de niños, adolescentes y adultos.
El complejo también cuenta con un museo que preserva la historia del instituto y su vínculo con la educación pública, convirtiéndose en un espacio de memoria y difusión cultural. En este entramado de instituciones y actividades, la biblioteca ocupa un lugar central como ámbito de estudio, lectura, investigación y encuentro, no solo para estudiantes y docentes, sino también para la comunidad educativa en su conjunto.
La reciente restauración de la biblioteca permitió recuperar su valor patrimonial, mejorar su infraestructura y adecuarla a las necesidades actuales. Los trabajos incluyeron tareas de conservación, renovación y acondicionamiento que respetaron el carácter histórico del espacio, al tiempo que incorporaron mejoras funcionales para su uso cotidiano. La reinauguración de la biblioteca representa un paso significativo en la recuperación de uno de los sectores más simbólicos del edificio y reafirma la importancia del acceso al conocimiento como eje de la educación pública.
La historia del Instituto Bernasconi se remonta a comienzos del siglo XX y está estrechamente ligada a la figura de Félix Bernasconi, un empresario que, al no tener descendencia directa, decidió destinar su fortuna a la creación de una gran institución educativa. Gracias a esa donación, en 1921 comenzaron las obras de construcción del edificio, concebido desde sus orígenes como un espacio amplio, moderno y destinado a albergar múltiples propuestas pedagógicas. Con el paso del tiempo, el Bernasconi se consolidó como uno de los complejos escolares más importantes y distintivos de Buenos Aires.
La puesta en valor actual del instituto comenzó en 2024 y forma parte de un ambicioso plan de obras que el Ministerio de Educación de la Ciudad, encabezado por Mercedes Miguel, lleva adelante en establecimientos educativos porteños. Durante los recesos de verano, el gobierno local ejecuta más de 600 intervenciones en aproximadamente 400 escuelas, con el objetivo de mejorar la infraestructura, garantizar condiciones seguras y adecuadas y preservar edificios de alto valor histórico.
En el caso específico del Bernasconi, los trabajos se desarrollan en un período que se extiende desde 2024 hasta fines de 2025. Entre las principales intervenciones se destacan la restauración de las fachadas que dan a los patios internos y la recuperación de la fachada principal sobre la calle Cátulo Castillo, una de las más representativas del conjunto. También se avanzó en la modernización integral de la instalación eléctrica y en la renovación del sistema de iluminación exterior, lo que permitió mejorar la seguridad y resaltar los detalles arquitectónicos del edificio durante la noche.
Con la restauración de la biblioteca y el avance de las obras generales, el Instituto Bernasconi reafirma su rol como un espacio educativo de referencia y como un patrimonio arquitectónico de enorme valor para la Ciudad de Buenos Aires. La recuperación del edificio no solo preserva su historia y su identidad, sino que también garantiza que miles de estudiantes, docentes y vecinos puedan seguir utilizando diariamente un lugar que combina tradición, educación, cultura y proyección hacia el futuro.
