Después de casi ocho años desde el inicio de su planificación, el Nodo Obelisco, una de las intervenciones más ambiciosas realizadas en la red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires en los últimos tiempos, quedó finalmente habilitado al público en su totalidad. Subterráneos de Buenos Aires (SBA) anunció la apertura del último tramo pendiente del pasillo de combinación entre las líneas B y C, una obra clave que permanecía inconclusa y que generaba importantes dificultades en la circulación diaria de pasajeros.
Si bien todavía restan algunas tareas menores de terminación, ajustes técnicos y obras complementarias, la habilitación de este sector permite completar el esquema general del proyecto, que había sido concebido originalmente en 2016 y licitado en 2017. La finalización del Nodo Obelisco representa un paso significativo en la modernización de la red y en la mejora de la experiencia de viaje de los usuarios que transitan por una de las zonas más concurridas del sistema.
Hasta ahora, uno de los principales problemas del nodo era el cierre parcial de la desembocadura del pasillo de combinación entre las líneas B y C en la estación Diagonal Norte. Esa restricción generaba un cuello de botella permanente, especialmente en horarios pico, cuando miles de pasajeros intentaban realizar combinaciones rápidas en un espacio reducido. Con la apertura del nuevo tramo, ese obstáculo fue eliminado, permitiendo una circulación más fluida, segura y ordenada.
El Nodo Obelisco es un complejo entramado subterráneo que articula las líneas B, C y D del subte, además de concentrar accesos estratégicos en el microcentro porteño, a pocos metros del Obelisco y de importantes arterias comerciales, laborales y turísticas. Su relevancia radica no solo en la cantidad de pasajeros que lo utilizan a diario, sino también en su función como punto de conexión fundamental dentro de la red.
Las obras se desarrollaron en distintas etapas a lo largo de los años. Una de las primeras intervenciones importantes fue la habilitación de un nuevo acceso ubicado sobre la calle Sarmiento al 800. Este ingreso incorporó criterios de accesibilidad universal, con la instalación de ascensores, escaleras fijas y escaleras mecánicas, además de un vestíbulo moderno con boletería y espacios más amplios para la circulación de personas.
En paralelo, se construyó un nuevo pasillo peatonal que conecta directamente el andén de la estación Nueve de Julio de la línea D, en sentido a Catedral, con el andén de la estación Diagonal Norte de la línea C, en dirección a Constitución. Esta conexión permitió reducir tiempos de combinación y mejorar notablemente la comodidad de los pasajeros que realizan transbordos entre ambas líneas.
Esa etapa inicial también incluyó la conexión del nuevo vestíbulo con el andén de Diagonal Norte en sentido a Retiro, reorganizando los flujos internos y distribuyendo mejor el movimiento de pasajeros. Sin embargo, durante años permanecieron cerrados sectores clave del nodo que impedían aprovechar completamente el diseño original del proyecto.
Con la reciente habilitación, se concretó la apertura definitiva del pasillo de combinación entre las líneas B y C, uno de los tramos más esperados. Además, se reabrió una escalera peatonal que comunica el andén de la estación Diagonal Norte, en sentido a Retiro, con el vestíbulo principal, correspondiente a las salidas 3 y 5. Esta escalera había estado clausurada durante un largo período y, en su configuración anterior, contaba con una escalera mecánica que fue retirada en el marco de las obras de renovación.
Al mismo tiempo, se rehabilitó la escalera mecánica que vincula el andén de Diagonal Norte en sentido a Retiro con la estación Nueve de Julio de la línea D, en dirección a Congreso de Tucumán. En ese sector también se realizó una ampliación del andén, lo que permitió generar un nuevo acceso y mejorar las condiciones de seguridad, circulación y espera para los usuarios.
El alcance del proyecto del Nodo Obelisco fue mucho más amplio que la simple construcción de pasillos y escaleras. La iniciativa formó parte de un plan integral de mejora de la infraestructura del subte porteño y fue financiada mediante un crédito de 105 millones de dólares otorgado por el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Gracias a ese financiamiento, además de las obras en el nodo, se llevaron adelante importantes trabajos de modernización del sistema de señalamiento de la línea D, una intervención fundamental para mejorar la regularidad del servicio, optimizar las frecuencias y reforzar los estándares de seguridad. Asimismo, se realizaron tareas de repotenciación de subestaciones eléctricas, lo que contribuye a un funcionamiento más estable y eficiente de la red.
La finalización del Nodo Obelisco marca un hito relevante para el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto de alta demanda y crecimiento sostenido del uso del subte, la puesta en valor de este nodo estratégico permite mejorar la conectividad, reducir tiempos de viaje y ofrecer mejores condiciones de circulación en uno de los puntos más críticos del sistema.
Aunque aún restan detalles finales por completar, la habilitación del último tramo pone fin a una obra que se extendió durante ocho años y devuelve a los usuarios un espacio clave plenamente operativo, moderno y acorde a las necesidades actuales de movilidad urbana.
