El Jardín Botánico Carlos Thays será nuevamente escenario de una de las propuestas tradicionales de la primavera porteña. Durante este sábado 26 y el domingo 27 de septiembre se realizará una nueva edición de la Feria Botánica, un encuentro que reúne a aficionados de la jardinería, amantes de las plantas y visitantes que buscan disfrutar de una jornada diferente rodeados de naturaleza.

La actividad se desarrollará de 10 a 17.30 y tendrá entrada libre y gratuita. A lo largo de las dos jornadas, quienes se acerquen al predio podrán recorrer los distintos espacios de la feria, conocer y adquirir ejemplares producidos en el propio Jardín Botánico y participar de distintas actividades vinculadas con el paisajismo, la jardinería y el cuidado de los espacios verdes.

La feria llega a su décima edición y, con el paso de los años, se transformó en una de las actividades características de la primavera en la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta combina la posibilidad de comprar plantas con una experiencia más amplia, pensada también para quienes quieren aprender nuevas formas de incorporar la naturaleza a sus hogares.

Entre los ejemplares disponibles habrá alternativas para diferentes gustos y niveles de experiencia. La oferta incluirá rosas, orquídeas, suculentas, semillas y plantas carnívoras, entre otras especies. Estas últimas se encuentran entre las opciones que suelen despertar mayor curiosidad entre los visitantes, especialmente por el creciente interés que generan este tipo de plantas.

Uno de los principales atractivos de la feria será precisamente la posibilidad de adquirir plantas cultivadas dentro del propio Jardín Botánico. La iniciativa no se limita, sin embargo, a la venta de ejemplares. El encuentro también contará con espacios dedicados a productos y materiales relacionados con el cuidado de las plantas y el diseño de jardines.

Los visitantes podrán encontrar puestos con macetas y diferentes tipos de sustratos, además de libros especializados en paisajismo y propuestas relacionadas con el diseño sustentable. También habrá emprendimientos dedicados a la cosmética natural y a la producción de artesanías, ampliando la variedad de opciones disponibles durante el recorrido.

La programación incluirá además talleres y charlas destinados a quienes quieran trasladar algunas de las ideas de la feria a sus propias casas. Las actividades estarán orientadas a brindar herramientas para quienes desean crear un jardín o una huerta doméstica, incluso en espacios reducidos. De esta manera, el encuentro busca acercar conocimientos vinculados con la jardinería a un público amplio, tanto a personas con experiencia como a quienes recién comienzan a interesarse por las plantas.

La propuesta se completará con la presencia de foodtrucks, que ofrecerán distintas alternativas gastronómicas para quienes quieran permanecer en el predio durante la jornada. Así, la feria propone combinar naturaleza, aprendizaje, compras y gastronomía en un mismo paseo.

Pero además de ser una oportunidad para conseguir nuevas plantas, la Feria Botánica permite recorrer un espacio histórico de la Ciudad. El Jardín Botánico Carlos Thays fue fundado en 1898 y lleva el nombre del paisajista francés que tuvo un papel fundamental en la planificación y el desarrollo de numerosos espacios verdes porteños.

Uno de los aspectos destacados de esta edición es que los fondos obtenidos a partir de la comercialización de las plantas producidas en el propio jardín son destinados al mantenimiento y la conservación del predio. De esta forma, la actividad también contribuye al sostenimiento de este espacio verde y de su patrimonio.

El Jardín Botánico, ubicado en el barrio de Palermo, atraviesa actualmente un proceso de puesta en valor que contempla diferentes sectores de su patrimonio arquitectónico e histórico. Entre los espacios que están siendo intervenidos se encuentra la antigua casona de ladrillos de estilo inglés situada en el centro del predio.

La construcción constituye uno de los puntos arquitectónicos más importantes del jardín. Existe una versión según la cual Carlos Thays habría vivido allí junto con su familia, aunque la información no está confirmada. El edificio, que durante mucho tiempo tuvo principalmente funciones administrativas, está siendo acondicionado con el objetivo de abrir sus puertas al público y ofrecer nuevas experiencias a los visitantes.

De acuerdo con el proyecto de recuperación, la planta baja de la casona tendrá un café, mientras que el piso superior estará destinado a una biblioteca y a un herbario que reunirá parte de la colección del Jardín Botánico. También se están realizando trabajos de conservación sobre distintos elementos originales del inmueble, entre ellos una destacada escalera caracol, además de muebles y puertas.

La Feria Botánica se presenta así como una ocasión para conocer no solamente las especies que se producen en el predio, sino también parte de su historia y de su patrimonio. El recorrido permite combinar el interés por la jardinería con la posibilidad de descubrir uno de los espacios verdes más tradicionales de Buenos Aires.

Para quienes quieran acercarse durante el fin de semana, la actividad se realizará el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre, entre las 10 y las 17.30. La entrada será gratuita y no se cobrará acceso al predio para participar de la feria.

La organización también contempló una alternativa en caso de condiciones climáticas adversas. Si las jornadas previstas se vieran afectadas por la lluvia, el encuentro será trasladado al fin de semana siguiente, correspondiente al sábado 3 y domingo 4 de octubre.

Con una propuesta que reúne plantas, paisajismo, talleres, productos sustentables, artesanías y gastronomía, la décima edición de la Feria Botánica busca consolidarse nuevamente como uno de los encuentros de la primavera porteña. Para los aficionados a la jardinería, representa una oportunidad para sumar nuevos ejemplares y conocimientos; para quienes simplemente buscan un paseo al aire libre, ofrece la posibilidad de recorrer el Jardín Botánico y descubrir parte de su patrimonio natural, histórico y arquitectónico.

La actividad también pone el foco en la importancia de conservar los espacios verdes de la Ciudad. Cada planta adquirida durante la feria contribuye, a través de lo recaudado, al mantenimiento del lugar que las produce. De esta manera, una visita que puede comenzar con el interés por llevarse una rosa, una orquídea, una suculenta o incluso una planta carnívora también puede convertirse en una forma de acercarse a la historia del Jardín Botánico y colaborar con su preservación.

Créditos de la imagen a: Luis Picarelli

septiembre 26, 2026