La Ciudad de Buenos Aires confirmó que durante el transcurso de este año avanzará con el cierre definitivo de la cárcel de Villa Devoto, uno de los establecimientos penitenciarios más antiguos del país y cuya permanencia es motivo de reclamo histórico por parte de los vecinos de la zona. La medida será posible a partir de la finalización y posterior entrega a la Nación de un nuevo complejo penitenciario federal ubicado en la localidad bonaerense de Marcos Paz, donde serán trasladados los detenidos que actualmente se encuentran alojados en el penal porteño.
El anuncio fue realizado tras la firma de un convenio entre el Gobierno de la Ciudad y el Ejecutivo nacional, que establece que la nueva cárcel será entregada durante el primer cuatrimestre de 2026. Una vez que la obra esté finalizada y el predio quede formalmente bajo la órbita del Servicio Penitenciario Federal, se iniciará el proceso de traslado de los internos, lo que permitirá avanzar con la desocupación del histórico edificio de Devoto.
Esta decisión llega luego de varios años de demoras y conflictos entre ambas jurisdicciones. La construcción del penal de Marcos Paz estuvo paralizada durante aproximadamente cinco años, en un contexto atravesado por disputas políticas, reclamos por fondos de coparticipación y deudas que la Nación mantenía con la Ciudad. Durante ese período, la falta de avance en la obra generó tensiones entre los gobiernos y fuertes críticas por parte de funcionarios nacionales y porteños.
La finalización del nuevo complejo no solo permitirá cerrar la cárcel de Devoto, sino que también contribuirá a aliviar la crítica situación de sobrepoblación que atraviesan comisarías y alcaidías porteñas. En los últimos tiempos, estos espacios se vieron desbordados por la cantidad de detenidos alojados, una situación que derivó en reiterados episodios de fugas y problemas de seguridad. De hecho, durante 2025, la sucesión de evasiones fue uno de los factores que derivaron en la renuncia del entonces ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff.
Desde el Gobierno de la Ciudad destacaron que la nueva cárcel de Marcos Paz contará con capacidad para alojar a 2.240 personas privadas de la libertad y cumplirá con los estándares técnicos, de seguridad, tratamiento penitenciario y condiciones de habitabilidad establecidos tanto en la normativa nacional como en los acuerdos internacionales vigentes. Según se recordó oficialmente, la desocupación del penal de Devoto ya estaba contemplada en convenios firmados entre Ciudad y Nación en los años 2018, aunque hasta ahora no se habían podido concretar.
El acuerdo actual marca un punto de acercamiento entre ambas administraciones luego de una etapa de fuertes desencuentros. La firma del acta de entendimiento estuvo a cargo de la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, y su par porteño, Horacio Giménez. Además del traspaso del nuevo penal, el convenio contempla la posibilidad de ampliar de manera transitoria la capacidad del Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de módulos adicionales en los complejos de Ezeiza, que permitirían alojar a unos 400 detenidos más.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró el avance del proyecto y lo definió como un paso clave para dar respuesta a un reclamo sostenido durante décadas por los vecinos de Devoto. A través de sus redes sociales, remarcó que el cierre del penal es una prioridad de su gestión y señaló que la construcción del complejo de Marcos Paz había sido abandonada por la administración anterior. Según explicó, la obra se reactivó en diciembre de 2024 luego de resolver cuestiones administrativas y contractuales.
El nuevo Centro Penitenciario Federal VII se levanta sobre un predio de 80 hectáreas y estará compuesto por cuatro unidades independientes. El diseño incluye un edificio administrativo, áreas destinadas a programas y servicios, un sector de salud, salas de videoconferencia, espacios para visitas, un gimnasio y zonas educativas pensadas para talleres de capacitación laboral. Además, contará con un sistema de módulos de alojamiento distribuidos en cinco sectores, cada uno con espacios recreativos, canchas de fútbol y áreas para huertas.
También se prevé un sector específico para la distribución de raciones alimentarias y un campus organizado que facilite la circulación interna y el control de seguridad. Desde el Ejecutivo porteño indicaron que para retomar la obra fue necesario rescindir la licitación original y convocar a un nuevo proceso, que permitió acordar un monto menor de inversión y destrabar el financiamiento conjunto.
Finalmente, las autoridades aclararon que el traslado de los detenidos de Devoto no será inmediato. Para que el proceso pueda comenzar, el Servicio Penitenciario Federal deberá tomar posesión formal del nuevo predio, poner en funcionamiento la cárcel de Marcos Paz y cumplir con todos los requisitos operativos. Recién después de esos pasos, la Justicia estará en condiciones de autorizar el traslado de los internos y avanzar con el cierre definitivo del penal porteño.
