Argentina alberga la estación de tren más grande de toda América Latina, un verdadero ícono del transporte público y una pieza fundamental para la conectividad diaria entre la Ciudad de Buenos Aires y distintos puntos de la provincia y del interior del país. Se trata de una terminal ferroviaria que, por su magnitud, historia y volumen de pasajeros, se posiciona como una de las más importantes del continente.
A diario, cerca de 450.000 personas utilizan este nodo estratégico del sistema de transporte, lo que la convierte en una de las estaciones más transitadas de la región. Su importancia no se limita únicamente al servicio ferroviario: la estación funciona como un centro de integración multimodal, articulando trenes, subtes, colectivos y bicicletas públicas, y facilitando el desplazamiento de cientos de miles de usuarios.
Además de su rol clave en la movilidad urbana y metropolitana, esta terminal se destaca por haber atravesado en los últimos años un profundo proceso de renovación integral. Las obras permitieron modernizar sus instalaciones sin perder de vista el valor histórico y arquitectónico del edificio, logrando un equilibrio entre patrimonio y funcionalidad.
La estación más grande de Latinoamérica está en Buenos Aires
La Estación Constitución, cabecera de la Línea Roca, es oficialmente la terminal ferroviaria más grande de América Latina. Fue inaugurada el 1° de enero de 1887 y, debido a su relevancia histórica y cultural, fue declarada Monumento Histórico Nacional en 2021. Desde este punto neurálgico parten numerosos ramales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el sur del conurbano bonaerense y se extienden hacia provincias como La Pampa, Neuquén y Río Negro.
Con el paso del tiempo, Constitución no solo se consolidó como una de las estaciones más extensas del mundo, sino también como una de las más utilizadas. La Línea Roca transporta alrededor de 440.000 pasajeros por día, mientras que se estima que unas 200.000 personas ingresan y egresan diariamente de la estación, considerando también la circulación interna y las conexiones con otros medios de transporte.
Un ambicioso plan de restauración y modernización
En 2017 se puso en marcha un plan integral de remodelación y puesta en valor del edificio, con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios y recuperar elementos históricos de gran valor patrimonial. Entre las principales intervenciones se incluyó la restauración de la fachada sobre la avenida Brasil, la recuperación de las mansardas originales y la reposición de mármol de Carrara en los alféizares, respetando los materiales y diseños originales.
Las mejoras también alcanzaron el interior de la estación. Se renovó el hall central, se restauraron las boleterías históricas, se modernizaron los sanitarios y se trabajó sobre las cubiertas y techos que protegen los andenes ferroviarios, optimizando la iluminación y la seguridad del espacio.
Uno de los cambios más significativos se realizó en el subsuelo, donde se mejoró la conexión con la Línea C del subte. Allí se incorporaron nuevos locales comerciales, áreas de servicio y se incrementó la entrada de luz natural, haciendo más cómoda y eficiente la circulación de los pasajeros.
Un centro de trasbordo clave para la movilidad urbana
A esta transformación se suma el Centro de Trasbordo Constitución, una infraestructura estratégica que vincula la cabecera del subte con el Metrobus Sur y organiza el flujo de más de un millón de personas por día. Este espacio fue diseñado para integrar de manera ordenada trenes, subtes, colectivos y bicicletas, reduciendo tiempos de viaje y mejorando la experiencia de traslado.
Entre las principales características y servicios que ofrece la estación se encuentran una amplia cubierta vidriada de aproximadamente 2.300 metros cuadrados, cinco escaleras peatonales, escaleras mecánicas, tres ascensores, ocho puertas automáticas tipo “gates”, nuevas boleterías, ampliación de andenes, solados guía para personas con discapacidad visual, máquinas de recarga de la tarjeta SUBE e iluminación LED de última generación.
Conectividad total y renovación del entorno urbano
La conectividad que brinda la estación es excepcional: concentra una línea de ferrocarril, 34 líneas de colectivos, la Línea C de subte y dos estaciones del sistema Ecobici, consolidándose como uno de los puntos de transporte más completos del país.
Las obras también incluyeron una renovación integral del entorno urbano, con la modernización de la plaza cercana, la construcción de nuevas veredas, la instalación de luminarias, una imponente cúpula de vidrio y una pantalla LED informativa que brinda datos en tiempo real sobre el tránsito y el funcionamiento del transporte público.
De esta manera, la Estación Constitución no solo reafirma su lugar como la más grande de América Latina, sino que también se consolida como un símbolo del transporte argentino, combinando historia, modernidad y una capacidad operativa acorde a las necesidades de millones de usuarios.
