En una jornada política de enorme repercusión y marcado por una fuerte tensión social, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó —en la madrugada del viernes 20 de febrero de 2026— el proyecto de reforma laboral promovido por el presidente Javier Milei, que ya contaba con media sanción del Senado y ahora debe volver a esa misma cámara para su ratificación definitiva antes de convertirse en ley.

La votación en Diputados, que se extendió durante la noche y culminó pasadas las primeras horas del viernes, terminó con 135 votos a favor, 115 en contra y sin abstenciones. El oficialismo y sus aliados consiguieron así aprobar el proyecto de lo que el Gobierno describe como una “modernización” del mercado laboral, aunque con modificaciones al texto original remitido por los senadores.

La clave de esta aprobación radica en uno de los cambios más importantes: la eliminación del artículo 44, considerado uno de los más polémicos del proyecto inicial aprobado por el Senado. Ese artículo establecía reducciones en el salario que los trabajadores recibirían durante licencias médicas o por accidentes no laborales. Su eliminación —producto de intensas negociaciones parlamentarias— obligó a que el texto vuelva a la Cámara alta para su revalidación antes de poder sancionarse como ley.

¿Qué proponía el artículo 44 que fue eliminado?

La denominada cláusula 44 proponía modificar el régimen tradicional del artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo, que regula el pago de salarios cuando un trabajador sufre una enfermedad o un accidente que no tiene relación directa con sus tareas laborales. Bajo esa propuesta, se establecía que el salario se reduciría a porcentajes específicos —por ejemplo, un 50 % del sueldo básico durante los primeros meses— dependiendo de si el trabajador tenía personas a su cargo o si el accidente había sido producto de una actividad arriesgada.

Tras las protestas y el rechazo generalizado tanto dentro como fuera del Congreso, ese artículo fue retirado por los diputados, lo que preserva la normativa actual sobre licencia por enfermedad o accidente y exige que el Senado defina si aprueba el texto tal como quedó o insiste en su versión original.


Principales ejes de la reforma laboral y sus cambios

Más allá del artículo polémico sobre licencias médicas, el paquete de cambios incluye transformaciones estructurales en varios aspectos centrales del mundo laboral:

Indemnizaciones por despido

Uno de los pilares de esta reforma es una revisión del sistema de indemnizaciones. Se busca que el cálculo de estos pagos —que se otorgan cuando un trabajador es despedido sin causa— se haga sobre la base del salario básico y excluya ciertos conceptos adicionales como bonificaciones o premios extraordinarios. En algunos casos, también podría establecerse la posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas, lo que modifica la lógica tradicional de pago en un solo desembolso.

Jornada laboral y banco de horas

El proyecto introduce herramientas como el llamado “banco de horas”, que habilitaría que las horas extras trabajadas se compensen a futuro sin el pago extra tradicional o que se organice la jornada de modo flexible, con la posibilidad de extender el día laboral hasta 12 horas bajo ciertas condiciones acordadas entre empleador y trabajador.

Negociación colectiva y convenios

Otro cambio sustancial es el que atañe a la negociación colectiva: los acuerdos entre empresas y trabajadores podrán hacerse de forma más descentralizada, dando prioridad a convenios a nivel de empresa o ámbito local por sobre los acuerdos sectoriales de carácter nacional. Esto limita el alcance de las negociaciones protagonizadas por grandes sindicatos en favor de acuerdos más “a medida” por cada empresa.

Derecho de huelga y servicios esenciales

Además, se establecen nuevas reglas para la huelga: los trabajadores deberán cumplir con un nivel mínimo de servicios en sectores considerados esenciales, aunque todavía no se han precisado todos los detalles de cómo se implementará esta exigencia. Este tipo de mecanismos buscan asegurar la prestación de servicios básicos durante paros, pero han sido criticados por limitar la capacidad de protesta laboral.

Formalización del empleo

El proyecto también contempla medidas para promover la formalización de trabajadores y reducir la informalidad laboral, un problema estructural de la economía argentina en el que muchos trabajadores no están registrados oficialmente y, por ende, carecen de acceso pleno a derechos laborales y previsionales.

Derogación de la Ley de Teletrabajo

Una de las normas afectadas por esta reforma es la Ley de Teletrabajo, que será derogada y reemplazada por un sistema más flexible que, según el Gobierno, se adapta mejor a las realidades del trabajo remoto y otras modalidades modernas.

febrero 20, 2026