Durante el receso de verano, la Ciudad de Buenos Aires vuelve a convertirse en un escenario repleto de opciones culturales, educativas y recreativas pensadas para vecinos y turistas. Con el objetivo de ofrecer alternativas accesibles y fomentar el disfrute del espacio público, el Gobierno porteño lanzó una amplia agenda de actividades sin costo que invita a redescubrir distintos rincones urbanos desde una mirada participativa, lúdica y educativa.
Bajo el nombre “Verano en Buenos Aires”, el programa reúne un total de 39 experiencias gratuitas que se desarrollan entre el 7 de enero y el 21 de febrero, de martes a sábados. Todas las propuestas fueron especialmente diseñadas para que personas de todas las edades puedan conocer más sobre la vida cotidiana de la Ciudad, el cuidado del ambiente, la cultura, la historia y el funcionamiento de los servicios públicos.
Las actividades requieren inscripción previa, ya que cuentan con cupos limitados. Cada adulto podrá asistir acompañado por hasta dos menores, y la confirmación de la vacante se realiza de manera telefónica una vez completado el registro a través de los enlaces oficiales disponibles en la web. La inscripción, aclararon desde la organización, no garantiza automáticamente la participación.
La iniciativa es impulsada por la Dirección General de Participación Ciudadana y Cercanía, que depende de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, en articulación con distintas áreas del Gobierno de la Ciudad. La propuesta busca fortalecer el vínculo entre los ciudadanos y el entorno urbano, promoviendo experiencias que combinan aprendizaje, recreación y contacto directo con los espacios públicos.
Naturaleza, cultura y aventura urbana
La grilla incluye actividades al aire libre, recorridos guiados, talleres creativos, visitas a instituciones y experiencias interactivas que permiten conocer Buenos Aires desde perspectivas poco habituales. Entre las propuestas más destacadas se encuentran los paseos náuticos por el Riachuelo, una actividad que ofrece la posibilidad de observar el barrio de La Boca desde el agua. El recorrido parte desde la Vuelta de Rocha y se extiende hasta el histórico Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, combinando paisajes emblemáticos con relatos sobre la historia y la identidad del barrio. Por razones de seguridad, la experiencia exige el uso de chaleco salvavidas y no está habilitada para menores de 10 años.
Otra de las opciones vinculadas a la naturaleza es la Expedición Botánica, que se desarrolla en el Jardín Botánico Carlos Thays. Allí, los participantes recorren el parque mientras cumplen consignas, misiones y desafíos que invitan a observar la flora y aprender sobre el entorno natural. Al finalizar, cada explorador recibe un diploma como recuerdo de la actividad.
El Ecoparque porteño también forma parte del programa con una experiencia pensada para toda la familia. Acompañados por educadores especializados, los visitantes realizan un recorrido interactivo de aproximadamente una hora y media en el que se abordan temas relacionados con la biodiversidad, la flora, la fauna y el patrimonio del predio, con un enfoque orientado a la educación ambiental y el respeto por los ecosistemas.
En el Centro de Información y Formación Ambiental (CIFA), chicos y adultos pueden participar de actividades prácticas vinculadas al cuidado del ambiente. La propuesta incluye tareas simples en el vivero, como el desmalezado, y permite que cada participante se lleve una planta como recuerdo, reforzando la idea de compromiso con la naturaleza.
Aprender jugando: movilidad, reciclaje y creatividad
Dentro de la agenda también se destacan las experiencias orientadas a la educación vial y la conciencia ambiental. “Dejá tus rueditas” acompaña a los más chicos en sus primeros pasos sobre la bicicleta, promoviendo hábitos seguros a través de juegos, charlas breves y prácticas en la pista del Parque Vial Infantil. Allí, niños y adolescentes aprenden sobre movilidad y convivencia en el espacio público mediante dinámicas que simulan situaciones reales entre peatones y ciclistas.
Por su parte, “La gran aventura del reciclaje” se desarrolla en el Centro de Reciclaje de Villa Soldati y combina juegos, recorridos y actividades participativas para enseñar cómo se gestionan los residuos en la Ciudad y por qué es fundamental separar y reciclar. La propuesta está pensada para realizar en familia y busca generar conciencia ambiental desde edades tempranas.
El arte y la imaginación también tienen un lugar destacado. En el Museo de Arte Moderno, las familias pueden participar de experiencias creativas como “Todo tiene vida”, que incluye un espacio de teatro de títeres y objetos donde los chicos inventan personajes y escenas, además de un recorrido participativo por las exposiciones. Otra opción es la Fiesta de máscaras, un taller en el que cada participante diseña y construye su propia máscara antes de recorrer las salas del museo.
Conocer la Ciudad desde adentro
El programa también abre las puertas a espacios que habitualmente no forman parte del circuito turístico tradicional. Con “Misión Bomberos”, los más chicos visitan una estación de Bomberos de la Ciudad, recorren las instalaciones, conocen el equipamiento y participan de actividades lúdicas que enseñan sobre prevención y actuación ante emergencias.
En la misma línea, “Detectives de emergencias” propone un recorrido guiado para conocer cómo se prepara la Ciudad frente a distintas situaciones críticas, mientras que “Perros en acción” permite descubrir el trabajo del Grupo Especial de Rescate y la Brigada K9, con demostraciones en vivo y explicaciones sobre el entrenamiento de los perros.
Finalmente, el Departamento de Aviación Policial abre su hangar para mostrar el funcionamiento de helicópteros y drones en “Aventura en el aire”, y el Museo de la Imaginación y el Juego invita a dejar volar la creatividad con propuestas pensadas para estimular el desarrollo integral de los más chicos.
La agenda se completa con “Un día perfecto”, una experiencia en el Museo Saavedra que combina un recorrido por la colección de relojes con un taller al aire libre donde cada familia puede diseñar su propio reloj inspirado en su día ideal.
Con esta programación diversa y gratuita, Buenos Aires ofrece una alternativa atractiva para disfrutar el verano sin salir de la Ciudad, apostando al encuentro, el aprendizaje y el disfrute compartido.
