En el corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires existe un barrio que combina naturaleza, tradición, arquitectura señorial, vida barrial y una gastronomía vibrante. Hablamos de Villa Devoto, una zona residencial conocida como “el Jardín de la Ciudad” por su abundante vegetación, amplias plazas y el ambiente tranquilo que respira en cada una de sus calles arboladas. Este espacio urbano no solo se distingue por su estilo de vida sosegado, sino también por su creciente reconocimiento internacional: la prestigiosa revista Time Out lo posicionó entre los barrios más cool del mundo, un mérito que no solo respalda su encanto local sino su proyección cultural y turística global.
La historia de Villa Devoto se remonta al impulso que le dio el italiano Antonio Devoto, quien adquirió estas tierras en el siglo XIX y fue parte esencial de su desarrollo urbano. Con el paso de los años, esta zona supo conservar parte de su estilo original, con casonas señoriales y plazas amplias que contrastan con la dinámica urbana del centro porteño.
Un recorrido por los rincones imperdibles del barrio
Para quienes deciden explorar este barrio, hay una serie de lugares que representan tanto su historia como su identidad contemporánea: desde plazuelas donde se reúnen vecinos hasta cafés centenarios que han sido testigos de generaciones.
Plaza Arenales: el epicentro social
En el centro neurálgico de Villa Devoto se encuentra Plaza Arenales, un lugar que funciona como punto de encuentro tradicional entre vecinos, turistas y amantes de los paseos al aire libre. Sus espacios verdes, rodeados de establecimientos gastronómicos, cafés y viejas casonas, la convierten en el corazón animado del barrio, donde la vida social se entrelaza con el brillo de la arquitectura y la tranquilidad.
Palacio Ceci: una joya arquitectónica
Entre calles tranquilas y edificios de estilo clásico, se destaca el Palacio Ceci, una construcción que evoca postales europeas y representa una pieza significativa del patrimonio arquitectónico de Buenos Aires. Declarado Bien de Interés Arquitectónico, este palacio es un símbolo del esplendor que caracterizó a Devoto en sus primeros años de expansión urbana.
Casona de Francisco Beiró: historia y desafíos
No todos los elementos del barrio han tenido un destino preservado. La Casona de Francisco Beiró, un edificio de principios del siglo XX con valor histórico, atraviesa hoy un estado de deterioro que pone en riesgo su conservación. Especialistas y vecinos han manifestado preocupación por su futuro, mientras la falta de proyectos de restauración sólidos la mantiene en una situación crítica.
Diagonal Fernández de Enciso: el alma peatonal
Una de las arterias más distintivas de Villa Devoto es la Diagonal Fernández de Enciso, una calle de traza poco convencional en esta ciudad. Este corredor peatonal invita a recorrerlo sin prisa, con sus cafés, comercios y veredas amplias que animan la vida cotidiana de quienes pasean por allí.
El vínculo con Diego Armando Maradona
Una parte ineludible del atractivo de Villa Devoto es su relación con Diego Armando Maradona, uno de los futbolistas más icónicos de Argentina y del mundo. Fue en este barrio donde Maradona vivió durante la década de 1990, compartiendo un departamento junto a su exesposa y sus hijas en la intersección de Segurola y Habana. Esta esquina emblemática se volvió parte del imaginario colectivo cuando el propio Diego reveló públicamente su dirección en el contexto de una polémica con un colega futbolista.
Hoy, aunque el reconocimiento oficial llega con el paso del tiempo, los vecinos recuerdan este vínculo con orgullo, y la esquina se transformó en un símbolo local que rescata parte de la historia del barrio y del fútbol argentino.
Cafés y bares con historia
La escena gastronómica de Villa Devoto es otro de sus pilares, donde conviven propuestas tradicionales con alternativas más vanguardistas.
Café de García: casi un siglo de tradición
Entre los cafés más emblemáticos destaca el Café de García, fundado en 1927 por inmigrantes españoles, que conserva hasta hoy el estilo de los bares porteños de antaño. Este espacio histórico, que por décadas fue frecuentado por Maradona, mantiene su esencia intacta: desde sus paredes decoradas con objetos antiguos hasta su ambiente cálido y su cocina tradicional.
Más que un café, es un punto de encuentro donde generaciones de vecinos han compartido charlas, partidas de billar y momentos memorables. Su legado culinario y social lo convirtió en uno de los tantos “bares notables” de la ciudad, un título que reconoce su valor cultural e histórico.
Stylo Café: tradición y estilo
Otro clásico del barrio es Stylo Café, inaugurado en 1976 y ubicado en la Galería Villa Devoto. Con su atmósfera de café de esquina tradicional, representa el espíritu cotidiano de la comunidad: un lugar para conversar, encontrarse y disfrutar de la rutina barrial.
4ta Pared: cocina contemporánea con sello propio
Para quienes buscan propuestas más contemporáneas, 4ta Pared aparece como una referencia gastronómica moderna. Su cocina de autor y su presencia en la Guía Michelin lo posicionan como una de las experiencias culinarias más destacadas de Devoto en los últimos años.
Bar Alemán: tradición de bodegón
Completando el mapa gastronómico, se encuentra el Bar Alemán, un bodegón clásico que mantiene intacta la esencia de estos espacios tradicionales de barrio, donde la identidad culinaria se mezcla con la historia local.
Un barrio que fusiona pasado y presente
Villa Devoto es mucho más que un sector residencial tranquilo. Es un barrio que lleva en sus calles la memoria de generaciones, el paso de figuras emblemáticas y una escena comunitaria que crece con el tiempo. Sus espacios verdes, su arquitectura variada, sus cafés históricos y su gastronomía en expansión lo consagran no solo como un destino atractivo para visitantes, sino como un lugar donde la historia y la vida cotidiana se encuentran con naturalidad.
