La Ciudad de Buenos Aires contará con nuevas alternativas para quienes quieran conocer sus barrios desde una perspectiva diferente. A través del concurso “Otra vuelta, Buenos Aires”, se seleccionaron cuatro proyectos que buscan enriquecer la oferta turística con experiencias originales, alejadas de los itinerarios más habituales y centradas en las historias, las costumbres y las expresiones culturales que forman parte de la identidad porteña.

La iniciativa fue impulsada por el Ente de Turismo de la Ciudad, el Consejo Económico y Social de Buenos Aires (CESBA), la plataforma de actividades turísticas Civitatis y la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC). La convocatoria reunió un total de 79 postulaciones presentadas por profesionales del turismo, guías habilitados, docentes e investigadores, entre otros perfiles vinculados con la actividad.

El certamen estuvo dividido en cuatro categorías: Historia y patrimonio; Arte y cultura porteña; Gastronomía y cultura culinaria; y Eventos y cultura deportiva. Cada una tuvo una propuesta ganadora, seleccionada por su capacidad para ofrecer nuevas maneras de recorrer la Ciudad, poner en valor espacios menos frecuentados por los visitantes y generar oportunidades para los comercios y emprendimientos de cada zona.

Parque Chas: un recorrido entre calles circulares y relatos históricos

En la categoría Historia y patrimonio, el proyecto elegido fue “Chas-Chas: un recorrido lúdico con identidad histórica”, una propuesta que invita a descubrir Parque Chas a partir de una de sus características más reconocibles: la particular disposición de sus calles, que forman un entramado circular y pueden convertir un paseo por el barrio en una experiencia similar a la de un laberinto.

La iniciativa plantea una visita guiada con diferentes estaciones en las que los participantes deberán superar desafíos, interpretar mapas antiguos y reconstruir la evolución urbana de la zona. Los testimonios y recuerdos de los vecinos también tendrán un papel importante para comprender cómo se fue formando la identidad del barrio a lo largo del tiempo.

En lugar de limitarse a una explicación tradicional de los principales puntos de interés, el recorrido propone involucrar activamente a quienes participan. La historia se presenta mediante una secuencia de actividades que permite relacionar los cambios del territorio con las experiencias de quienes viven allí.

El comité evaluador valoró especialmente la originalidad de este formato y la manera en que utiliza el trazado urbano como recurso para contar la historia local. Además, consideró que la modalidad podría servir de inspiración para desarrollar experiencias similares en otros circuitos turísticos de Buenos Aires.

Literatura, memoria y arquitectura en la zona de Once

La categoría Arte y cultura porteña tuvo como ganadora a “Experiencia literaria en Buenos Aires”, un proyecto que propone acercarse a la historia de la Ciudad mediante la literatura y su relación con los espacios urbanos.

El recorrido se centra en distintos lugares vinculados con la historia de la comunidad judía en Buenos Aires, especialmente en el barrio de Once, y conecta esas referencias con acontecimientos históricos y expresiones culturales presentes en otros puntos del itinerario.

Entre los temas que forman parte de la propuesta se encuentran la Semana Trágica, la historia de la AMIA y los murales de la Facultad de Ciencias Sociales. A través de estos espacios, el circuito busca establecer vínculos entre la arquitectura, la memoria colectiva y las distintas experiencias que contribuyeron a construir la identidad porteña.

Uno de los recursos principales será la lectura en voz alta de fragmentos de obras escritas por autores judeoargentinos. De esta manera, la literatura funcionará como una herramienta para interpretar los lugares visitados y acercar al público a las historias que se desarrollaron en ellos.

La propuesta fue reconocida por integrar diferentes disciplinas en una misma experiencia. La combinación de recorridos urbanos, referencias históricas y textos literarios permite explorar aspectos de Buenos Aires que no siempre forman parte de las visitas turísticas convencionales.

De Liniers a Palermo: un viaje por los sabores de la Ciudad

En el rubro Gastronomía y cultura culinaria, el proyecto distinguido fue “De la cosecha andina a la alta cocina: raíces de la tierra, sabores de autor”. La iniciativa propone unir dos zonas de Buenos Aires a través de los alimentos, los productos regionales y las distintas formas de incorporarlos a la cocina.

La experiencia comienza en el mercado andino de Liniers, donde los participantes podrán conocer ingredientes y productos vinculados con las tradiciones gastronómicas andinas. El itinerario contempla paradas específicas para acercarse a esos insumos y a la actividad comercial que se desarrolla en el barrio.

La segunda parte del recorrido se traslada a Palermo, donde la propuesta culmina con un almuerzo de autor. Allí, algunos de los productos conocidos durante la primera etapa serán utilizados en preparaciones gastronómicas que les darán una presentación y un tratamiento diferentes.

El objetivo es mostrar cómo un mismo ingrediente puede formar parte de experiencias culinarias muy distintas y, al mismo tiempo, poner en diálogo dos realidades de la Ciudad. Por un lado, Liniers, con su mercado y sus pequeños comerciantes; por el otro, Palermo, reconocido por su oferta gastronómica y sus restaurantes.

La selección de este proyecto también apunta a incorporar a los circuitos turísticos zonas que habitualmente tienen menor presencia en la oferta destinada a los visitantes. La propuesta busca, además, generar vínculos entre emprendimientos locales y contribuir a que la actividad turística tenga un impacto económico más amplio.

Caballito: Ferro como parte de la identidad barrial

La cuarta propuesta ganadora pertenece a la categoría Eventos y cultura deportiva. Se trata de “Ferro, un ritual del barrio: memoria, identidad y patrimonio cultural vivo en Caballito”, un circuito peatonal que pone en el centro la relación entre el Club Ferro Carril Oeste y la comunidad que se desarrolló a su alrededor.

El itinerario conecta la zona de Primera Junta con la sede de la institución deportiva e incluye distintos puntos representativos de Caballito, como el Mercado del Progreso, la Veleta de Caballito y la estación ferroviaria.

A lo largo del paseo, la intención es mostrar que un club no constituye solamente un espacio para practicar deportes o asistir a competencias. También puede convertirse en un lugar de encuentro, una referencia compartida por generaciones y un elemento fundamental para comprender la historia de una comunidad.

La propuesta aborda los rituales, las costumbres y los vínculos que relacionan a Ferro con la vida cotidiana de los vecinos. Desde esa perspectiva, el patrimonio no se limita a los edificios y monumentos, sino que también comprende las experiencias y las tradiciones que se transmiten entre quienes forman parte del barrio.

El comité de selección destacó precisamente esa mirada sobre la identidad local y la capacidad del circuito para contar la historia de Caballito a partir de una institución que mantiene una presencia significativa en la memoria colectiva.

Tres propuestas que también recibieron reconocimiento

Además de los cuatro proyectos principales, el comité evaluador distinguió otras iniciativas en tres de las categorías del concurso, con recorridos que exploran diferentes manifestaciones de la cultura y la historia porteñas.

En Historia y patrimonio, se destacó “Santos Paganos”, una propuesta centrada en Chacarita que analiza cómo determinadas personas se convierten en figuras de admiración, mitos populares y protagonistas de distintas formas de devoción colectiva. El circuito busca ampliar la mirada más allá del cementerio del barrio y sumar otros espacios relacionados con la cultura popular y la construcción de ídolos.

En Arte y cultura porteña, el reconocimiento fue para “Los colectivos pintan bien, colores de mi barrio”. La iniciativa propone recorrer sectores de La Boca y Barracas a partir de dos elementos característicos de la cultura local: la historia del colectivo, cuyo origen está asociado a Buenos Aires, y el fileteado porteño, una expresión artística que forma parte del patrimonio cultural inmaterial.

El recorrido busca recuperar historias relacionadas con estos símbolos y acercar a los visitantes a sectores de ambos barrios que quedan fuera de algunos de los itinerarios turísticos más conocidos, como el entorno tradicional de Caminito.

Por su parte, en Eventos y cultura deportiva, se distinguió “La Casa del Boxeador: historia del boxeo en Argentina”. La experiencia tiene como punto central la institución ubicada en la zona de Congreso, donde funciona el Salón de la Fama del Boxeo Argentino. Allí se exhiben objetos vinculados con la trayectoria de este deporte, entre ellos guantes, cinturones y fotografías originales.

El proyecto también contempla la posibilidad de extender la visita al Panteón del Boxeo, situado en el Cementerio de la Chacarita, e incorporar una actividad práctica relacionada con la disciplina. La propuesta busca rescatar la importancia histórica del boxeo en el país y acercar ese legado a nuevas generaciones.

Una convocatoria con propuestas para distintos puntos de Buenos Aires

Las 79 iniciativas presentadas en “Otra vuelta, Buenos Aires” abordaron una amplia variedad de temas vinculados con la identidad de la Ciudad. Además de las propuestas seleccionadas, los proyectos incluyeron ideas relacionadas con el arte urbano, los oficios tradicionales, los procesos migratorios, la historia de las mujeres y de los pueblos indígenas, la vivienda social y los antiguos cascos de estancia, entre otras temáticas.

La diversidad también se reflejó en la distribución geográfica de los recorridos, que contemplaron barrios del norte, sur, este y oeste porteños. De esta manera, la convocatoria buscó demostrar que el atractivo turístico de Buenos Aires no se concentra únicamente en sus monumentos más conocidos, sino que también está presente en las historias cotidianas, los espacios comunitarios y las tradiciones de cada zona.

Otro aspecto contemplado por buena parte de los proyectos fue la posibilidad de ofrecer los recorridos en otros idiomas, además del español. Entre las alternativas consideradas aparecen el inglés, portugués, francés, alemán, italiano, ruso y la lengua de señas, con el objetivo de facilitar el acceso a públicos diversos.

La selección de estos circuitos forma parte de una estrategia orientada a ampliar las opciones disponibles para conocer Buenos Aires, diversificar las experiencias que se ofrecen a los visitantes y promover una distribución más equilibrada de la actividad turística.

Con propuestas que combinan historia, literatura, gastronomía, arquitectura y deporte, la iniciativa apuesta a que los barrios se conviertan en protagonistas de nuevas experiencias y a que sus habitantes, comerciantes e instituciones tengan un papel relevante en la forma de contar y compartir la identidad porteña.

Créditos de la imagen: Facebook del Gobierno de Buenos Aires

octubre 10, 2026