El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un proyecto para transformar un terreno ferroviario en desuso del barrio de Villa Urquiza en un nuevo espacio verde. La iniciativa, denominada Parque Ferroviario Urquiza, contempla la recuperación de una superficie de 5.920 metros cuadrados que se encontraba ocupada de manera irregular, bajo una concesión que ya había vencido.
La intervención forma parte de un proyecto integral que comprende más de 9.700 metros cuadrados y apunta a mejorar el entorno urbano, sumar espacios de recreación y ampliar la superficie verde disponible para los habitantes de la zona. De acuerdo con las estimaciones oficiales, las obras podrían beneficiar a más de 50.000 vecinos porteños.
El predio está ubicado en un sector estratégico de Villa Urquiza, delimitado por importantes vías de circulación y transporte. Su ubicación permite conectar la avenida Triunvirato con la avenida Franklin D. Roosevelt, las vías del Ferrocarril Mitre y la estación Juan Manuel de Rosas, cabecera de la línea B del subte. Por sus características, la recuperación del lugar representa una oportunidad para incorporar un nuevo ámbito de encuentro y esparcimiento en una zona de intensa actividad cotidiana.
Recuperación del terreno y comienzo de los trabajos
Para avanzar con el proyecto, el Gobierno porteño tomó posesión del predio y desalojó las antiguas canchas de fútbol que funcionaban allí sin autorización. El espacio había permanecido ocupado pese al vencimiento de la concesión, por lo que su recuperación permitió iniciar las tareas destinadas a convertirlo en un parque de uso público.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, vinculó esta intervención con la política de recuperación de inmuebles que impulsa su administración. En ese sentido, sostuvo que la iniciativa se enmarca en una gestión que busca garantizar el cumplimiento de las normas y el respeto por la propiedad.
Según los datos difundidos por el Ejecutivo porteño, desde diciembre de 2023 se recuperaron más de 970 propiedades que se encontraban ocupadas de manera irregular. Entre los inmuebles alcanzados por esos procedimientos figuran hoteles, edificios y terrenos.
En Villa Urquiza, una de las primeras tareas consistió en retirar estructuras que habían quedado obsoletas y que ya no cumplían una función dentro del predio. Los trabajos iniciales incluyeron la demolición de construcciones de hormigón ubicadas en la esquina de Triunvirato y Roosevelt, con el objetivo de despejar el sector y preparar el terreno para la nueva configuración del espacio.
La transformación permitirá reemplazar un área que no estaba disponible para el disfrute general por un parque integrado al entorno barrial. La propuesta no se limita a incorporar vegetación, sino que también contempla mejoras en la circulación peatonal, la iluminación y las condiciones ambientales del lugar.
Más superficie verde y un sistema para absorber el agua de lluvia
Uno de los principales ejes del diseño es aumentar la cantidad de suelo absorbente. Este tipo de superficie permite que una mayor proporción del agua de lluvia se infiltre en el terreno, en lugar de escurrir directamente hacia las calles y los desagües. La incorporación de un sistema de drenaje sostenible apunta, precisamente, a favorecer la gestión del agua y contribuir a reducir los efectos de las precipitaciones sobre el entorno urbano.
La planificación también prioriza la conservación de los árboles que ya existen en el predio. A esa vegetación se sumarán nuevos ejemplares para ampliar la cobertura verde y generar una continuidad paisajística con otros espacios públicos de la zona.
Uno de los objetivos es establecer una conexión verde con la Plaza Casal, situada del otro lado de la avenida Triunvirato. De esta manera, el nuevo parque podría integrarse a una red de espacios abiertos que contribuya a mejorar la calidad ambiental del barrio.
La preservación del arbolado resulta relevante dentro de una intervención que busca combinar el aprovechamiento del espacio disponible con el cuidado de los elementos naturales existentes. La incorporación de nuevos árboles, junto con el incremento de las superficies permeables, permitirá dar mayor protagonismo a la vegetación en el diseño final.
Además de los beneficios ambientales, el proyecto prevé la instalación de mobiliario urbano y la creación de sectores destinados a actividades recreativas y culturales. Estos espacios estarán orientados a ofrecer alternativas de permanencia y encuentro para los residentes, con un entorno preparado para distintos usos cotidianos.
Iluminación y accesibilidad: dos aspectos centrales del proyecto
La seguridad y la circulación peatonal también ocupan un lugar importante en el diseño del futuro Parque Ferroviario Urquiza. Para mejorar las condiciones de iluminación durante la tarde y la noche, se instalarán 38 farolas destinadas específicamente a los peatones.
La incorporación de estos dispositivos busca facilitar el desplazamiento de quienes atraviesen o utilicen el parque, además de contribuir a generar un entorno más cómodo para permanecer en el espacio público. La iluminación se complementará con la organización de los recorridos internos y la conexión con las principales vías de acceso al transporte.
El proyecto contempla enlaces peatonales directos con las estaciones de tren y subte cercanas. Asimismo, se prevén mejoras en la accesibilidad desde el paso que comunica las calles Triunvirato y Bucarelli, con la intención de facilitar la integración del parque con las circulaciones existentes.
La ubicación del terreno constituye uno de los puntos destacados de la iniciativa, ya que se encuentra próximo a distintos medios de transporte y avenidas importantes. Esta característica permitiría que el espacio no sea utilizado únicamente por quienes viven en las inmediaciones, sino también por personas que transitan diariamente por el sector para trasladarse hacia otras zonas de la Ciudad.
La incorporación de equipamiento urbano, áreas para actividades y mejores condiciones de iluminación apunta a que el parque pueda funcionar como un espacio de uso cotidiano, además de sumar una nueva alternativa para el esparcimiento al aire libre.
La historia ferroviaria también formará parte del nuevo parque
Otro de los aspectos contemplados en la propuesta es la conservación de la identidad histórica del predio. El terreno está vinculado al pasado ferroviario de Villa Urquiza y todavía conserva elementos estructurales originales que forman parte de esa historia.
En lugar de eliminar todas las huellas de su antigua función, el proyecto plantea revalorizar diferentes componentes ferroviarios que permanecen en el lugar. La intención es que estos elementos puedan integrarse al nuevo diseño y contribuyan a preservar la memoria del sector.
Esta decisión incorpora una dimensión patrimonial a la intervención, que combina la creación de un espacio verde con el reconocimiento de los usos que tuvo el terreno a lo largo del tiempo. De esta forma, el futuro parque buscará vincular la recuperación ambiental con la conservación de referencias históricas del barrio.
La propuesta también representa un cambio en la utilización de un predio que permanecía fuera del uso público. La reconversión permitirá darle una nueva función a un espacio que, por su localización, puede desempeñar un papel relevante en la conexión entre las áreas residenciales, las avenidas y el sistema de transporte.
Una intervención con impacto en el entorno barrial
La creación del Parque Ferroviario Urquiza se suma a las iniciativas destinadas a recuperar terrenos y reorganizar espacios urbanos en la Ciudad de Buenos Aires. En este caso, la intervención combina la restitución de un inmueble, la incorporación de infraestructura verde y la generación de nuevas áreas para la recreación.
El alcance del proyecto supera los límites del terreno recuperado: la planificación integral abarca más de 9.700 metros cuadrados y busca beneficiar a una población estimada en más de 50.000 vecinos. La conexión con la Plaza Casal, la conservación de árboles y la incorporación de nuevas especies son algunos de los componentes que apuntan a mejorar la continuidad de los espacios verdes en la zona.
A su vez, el sistema de drenaje sostenible introduce un criterio ambiental en el diseño, al priorizar la absorción del agua de lluvia. Esta característica, junto con la ampliación de las superficies permeables, busca que el parque no cumpla solamente una función recreativa, sino que también contribuya a mejorar las condiciones del entorno.
Las obras ya comenzaron con el retiro de estructuras de hormigón que habían quedado fuera de uso. A partir de esa preparación, el proyecto contempla avanzar con la configuración del espacio, la incorporación de vegetación, la instalación de iluminación y la colocación del equipamiento necesario para sus futuros usuarios.
Por el momento, el Gobierno porteño presentó los lineamientos de la intervención y las características principales del diseño. La propuesta incluye áreas recreativas y culturales, conexiones peatonales, mejoras de accesibilidad y la recuperación de elementos ferroviarios, aunque la información difundida no establece una fecha precisa de finalización de los trabajos.
Con esta transformación, Villa Urquiza sumará un nuevo espacio público en un sector atravesado por avenidas y medios de transporte. El desafío será integrar el predio recuperado a la dinámica del barrio y convertirlo en un lugar accesible, seguro y ambientalmente sustentable, que combine el esparcimiento de los vecinos con la preservación de la identidad ferroviaria del área.
Créditos de la imagen a: GCBA
