La Feria del Libro Infantil abrirá una nueva edición durante las vacaciones de invierno con importantes novedades que buscan ampliar su alcance y consolidar su lugar como uno de los eventos culturales más convocantes para las familias. Desde el 11 de julio y hasta el 2 de agosto, el Centro de Convenciones Buenos Aires será el escenario donde miles de niños, niñas, docentes, mediadores de lectura y editoriales volverán a encontrarse alrededor de los libros, en una propuesta que combina literatura, espectáculos y actividades recreativas con acceso libre y gratuito.
El tradicional encuentro, que este año celebra su 34.ª edición, regresa al espacio que albergó sus primeros pasos, aunque con una infraestructura considerablemente más amplia. El nuevo predio contará con más de tres mil metros cuadrados destinados a la exposición editorial y reunirá a más de setenta expositores, permitiendo ofrecer una programación más diversa que en años anteriores.
La ampliación del espacio representa uno de los cambios más significativos de esta edición. La organización considera que el crecimiento sostenido de la producción editorial destinada a las infancias requería un ámbito capaz de dar mayor visibilidad a la oferta de libros, editoriales independientes y grandes sellos, además de facilitar el desarrollo simultáneo de numerosas actividades culturales.
A lo largo de más de tres semanas, el público podrá recorrer los distintos stands editoriales y participar de una agenda que incluirá narraciones orales, presentaciones de libros, espectáculos musicales, obras de teatro, talleres creativos, ilustración en vivo, propuestas lúdicas y espacios especialmente diseñados para fomentar el contacto de los más pequeños con la lectura.
Una de las principales novedades de este año será la reorganización de las propuestas por edades. A diferencia de las ediciones anteriores, la feria estará dedicada exclusivamente al público infantil. La literatura juvenil contará por primera vez con un evento independiente que se desarrollará en noviembre, una decisión que responde al fuerte crecimiento que ambos segmentos han experimentado durante los últimos años.
Desde la organización explican que las preferencias de lectura, los intereses culturales y las formas de comunicación de niños y adolescentes han evolucionado de manera diferente. Por ese motivo, se optó por crear dos espacios específicos que permitan desarrollar actividades adaptadas a cada público y ofrecer una experiencia más acorde con sus expectativas.
El acto oficial de inauguración tendrá lugar el 17 de julio a las 17 horas y contará con la participación de la reconocida escritora e ilustradora Isol, quien será la encargada de brindar el discurso de apertura. Su presencia representa uno de los momentos más esperados de la programación debido a su destacada trayectoria dentro de la literatura infantil argentina y su reconocimiento internacional.
La agenda también contempla espacios especialmente pensados para quienes trabajan diariamente en la promoción de la lectura. Entre ellos se destacan el Encuentro de Profesionales del Libro Infantil, destinado a referentes del ámbito editorial y cultural, y las Jornadas para Docentes y Mediadores de Lectura, donde especialistas compartirán experiencias, herramientas y nuevas estrategias para acercar los libros a las infancias.
Como sucede cada año, la feria volverá a distinguir a quienes contribuyen de manera significativa a la difusión de la literatura infantil y juvenil mediante la entrega de los Premios Pregonero. Este reconocimiento se ha convertido en una de las distinciones más importantes del sector y busca valorar el trabajo realizado por bibliotecarios, docentes, comunicadores, narradores, libreros y promotores de lectura de todo el país.
Antes del comienzo del receso escolar, el predio recibirá exclusivamente a delegaciones educativas previamente inscriptas. Las visitas escolares constituyen una parte central de la propuesta, ya que permiten que miles de estudiantes tengan un primer acercamiento a las novedades editoriales y participen de actividades especialmente preparadas para cada nivel educativo.
En ese marco continuará implementándose el programa Chequelibros Escolares, una iniciativa destinada a incentivar el acceso a la lectura entre estudiantes de establecimientos educativos. Cada alumno que visite la feria junto a su institución recibirá un cheque por un valor de diez mil pesos que podrá utilizar para adquirir un libro en los stands adheridos. El programa, que comenzó durante la última edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, busca facilitar que cada estudiante pueda regresar a su casa con un ejemplar elegido según sus propios intereses.
Desde la Fundación El Libro sostienen que este tipo de políticas contribuyen a fortalecer el vínculo entre los niños y los libros desde edades tempranas y favorecen la formación de nuevos lectores. La posibilidad de que cada chico elija el libro que desea llevarse representa, además, una herramienta importante para fomentar el hábito lector de manera voluntaria y placentera.
El crecimiento del mercado editorial infantil constituye otro de los aspectos destacados por los organizadores. En los últimos años, la producción destinada a niños y adolescentes logró mantener un desempeño favorable incluso en contextos complejos para la industria editorial. Actualmente, ambos segmentos representan una parte significativa de las ventas de libros en la Argentina y explican la aparición de nuevos sellos especializados, así como la expansión de los catálogos infantiles de editoriales tradicionales.
Las preferencias de lectura también fueron transformándose con el tiempo. Entre los lectores más pequeños continúan predominando los libros ilustrados, las historias protagonizadas por animales y dinosaurios y las propuestas interactivas. A medida que crecen, el humor, la aventura y la fantasía ganan protagonismo, mientras que los adolescentes muestran un creciente interés por el manga, las novelas gráficas, el cómic y los relatos que abordan las emociones, los vínculos y las problemáticas propias de su edad.
Frente al avance constante de las pantallas y los contenidos digitales, el sector editorial considera que el principal desafío consiste en seguir ofreciendo libros capaces de despertar la curiosidad de las nuevas generaciones. En ese sentido, destacan que el objeto libro conserva un valor diferencial al brindar una experiencia de lectura sin interrupciones, que favorece la imaginación, la concentración y el desarrollo de la creatividad.
La Feria del Libro Infantil buscará reafirmar ese objetivo durante esta nueva edición, ofreciendo un espacio donde la literatura conviva con el juego, el arte y la participación familiar. Con una propuesta renovada, mayor capacidad y una programación especialmente diseñada para las vacaciones de invierno, el encuentro aspira a seguir consolidándose como uno de los acontecimientos culturales más importantes dedicados a las infancias en la Argentina y como una oportunidad para acercar nuevos lectores al universo de los libros.
