A partir del próximo 17 de junio, el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires implementará un nuevo sistema de acceso que establecerá el cobro de una entrada para las personas que no tengan domicilio en territorio porteño. La medida fue anunciada por el Gobierno de la Ciudad y forma parte de una política orientada a priorizar el uso de los espacios públicos por parte de los vecinos que contribuyen con sus impuestos al sostenimiento de estos servicios.
De esta manera, quienes acrediten residencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrán continuar ingresando sin costo, mientras que los visitantes provenientes de otras jurisdicciones deberán abonar una tarifa para acceder al predio ubicado en el barrio de Palermo. La iniciativa representa un cambio significativo respecto del esquema vigente desde la transformación del antiguo Zoológico porteño en Ecoparque, ya que durante años el acceso había sido libre y gratuito para todos los visitantes.
Según informaron las autoridades, la decisión busca fortalecer el principio de que los servicios financiados con recursos de la Ciudad deben ofrecer beneficios prioritarios a quienes viven en ella. En ese sentido, el jefe de Gobierno porteño sostuvo que esta política apunta a garantizar que los impuestos aportados por los vecinos se traduzcan en servicios y espacios públicos de calidad.
El nuevo esquema contempla diferentes categorías de ingreso. Los argentinos y residentes en el país que no tengan domicilio en la Ciudad deberán pagar una entrada general de $9.871. En el caso de los visitantes extranjeros mayores de edad, el valor será de $19.741. Por otra parte, los menores de 12 años de nacionalidad extranjera abonarán una tarifa reducida de $15.793.
No obstante, el Gobierno porteño confirmó que varios grupos seguirán accediendo gratuitamente al predio. Entre ellos se encuentran los residentes de la Ciudad de Buenos Aires, los niños menores de 12 años, las personas mayores de 65 años, los jubilados y quienes posean certificado de discapacidad. Además, los vecinos porteños contarán con un acceso exclusivo destinado a agilizar el ingreso y reducir los tiempos de espera.
Las autoridades también señalaron que los fondos recaudados a través de este nuevo sistema de entradas serán destinados al fortalecimiento de las actividades que desarrolla el Ecoparque. Entre ellas se encuentran los programas de rescate y rehabilitación de animales silvestres, la atención veterinaria especializada, las tareas de conservación de especies, los proyectos de investigación y las iniciativas de educación ambiental que se llevan adelante dentro del predio.
El Ecoparque porteño nació como resultado de la reconversión del histórico Zoológico de Buenos Aires, cuyo cierre fue anunciado en 2016. Desde entonces, el espacio fue transformándose progresivamente en un centro enfocado en la protección de la biodiversidad, la recuperación de fauna silvestre y la concientización ambiental. El objetivo principal dejó de ser la exhibición de animales para convertirse en un ámbito dedicado a la conservación y al aprendizaje sobre la naturaleza.
A lo largo de estos años, el predio incorporó nuevos sectores destinados al rescate y recuperación de especies, además de áreas educativas donde los visitantes pueden conocer los desafíos vinculados a la preservación de los ecosistemas y el combate contra el tráfico ilegal de fauna. También se desarrollaron programas para la reintroducción de animales en sus hábitats naturales y para la protección de especies autóctonas en peligro.
El cambio en la modalidad de acceso genera distintas opiniones. Mientras algunos consideran que la medida permitirá obtener recursos para mejorar el funcionamiento del Ecoparque y sostener sus programas de conservación, otros cuestionan la decisión por entender que se trata de un espacio público que históricamente fue de libre acceso para visitantes de todo el país. Sin embargo, desde la administración porteña sostienen que la prioridad es garantizar una mejor experiencia para los vecinos y asegurar la sustentabilidad económica de las actividades que allí se desarrollan.
La implementación de este sistema de cobro se enmarca en una serie de políticas impulsadas por el Gobierno de la Ciudad que buscan diferenciar los beneficios destinados a residentes y no residentes en determinados servicios públicos. Bajo esta lógica, se pretende que quienes viven y tributan en la Ciudad mantengan ventajas específicas en el acceso a espacios recreativos, culturales y ambientales administrados por el Estado porteño.
Con esta decisión, el Ecoparque inicia una nueva etapa en su funcionamiento. El predio continuará ofreciendo actividades vinculadas con la educación ambiental, la conservación de especies y la recuperación de fauna silvestre, pero lo hará bajo un esquema de financiamiento mixto que combinará el aporte estatal con los ingresos generados por la venta de entradas a quienes no residan en la Ciudad de Buenos Aires. Las autoridades confían en que esta medida permitirá fortalecer los programas existentes y consolidar el rol del Ecoparque como uno de los principales centros de conservación y educación ambiental del país.
