Buenos Aires avanza con uno de los proyectos urbanísticos de mayor escala de los últimos años. En Costanera Sur, sobre el terreno que durante décadas estuvo asociado a la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, se desarrolla Ramblas del Plata, un emprendimiento que busca transformar una extensa superficie cercana al Río de la Plata en un nuevo espacio urbano con viviendas, comercios, oficinas, hoteles y una importante presencia de áreas verdes.

Aunque en distintos ámbitos se lo presenta como un “nuevo barrio”, el proyecto no implicará la creación de un nuevo barrio oficial dentro de la Ciudad de Buenos Aires. La Capital Federal mantiene su división territorial en 48 barrios reconocidos oficialmente y Ramblas del Plata no se convertirá en el número 49. Se trata, en cambio, de un nuevo sector urbano que se incorporará al paisaje de Costanera Sur y que pretende modificar de manera significativa los usos actuales de ese territorio.

El proyecto se extenderá sobre unas 71 hectáreas y tendrá como uno de sus principales elementos una gran rambla peatonal ubicada frente al Río de la Plata. El paseo tendrá aproximadamente dos kilómetros de longitud y unos 40 metros de ancho, y estará pensado como un corredor abierto destinado al tránsito de peatones, el descanso y las actividades recreativas.

La propuesta busca que la relación con el río sea uno de los puntos centrales del desarrollo. Por eso, la rambla no será simplemente una vereda costera, sino un espacio urbano integrado por sectores verdes, áreas de descanso, locales gastronómicos, comercios y circuitos destinados a bicicletas. La intención es generar un paseo de gran extensión que conecte distintos sectores del emprendimiento y, al mismo tiempo, aporte un nuevo espacio de uso público para la ciudad.

El diseño general también contempla una bahía central y cinco puentes que permitirán atravesar diferentes áreas del complejo. A esto se sumarán calles internas y una red de conexiones que organizarán los distintos usos previstos dentro del predio.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la superficie que quedará destinada a espacios públicos. Según las características difundidas del emprendimiento, más del 70% del terreno no estará destinado al desarrollo privado. Cerca de 38 hectáreas serán cedidas al Gobierno porteño, lo que permitirá incorporar una amplia superficie al patrimonio de uso público.

Dentro de esa área se proyecta un parque de aproximadamente 27,5 hectáreas, acompañado por corredores verdes, espacios para realizar actividad física y sectores destinados al esparcimiento. De esta manera, el proyecto pretende combinar el crecimiento inmobiliario con una importante ampliación de los espacios abiertos disponibles en esta zona de Buenos Aires.

Otro componente relevante será la presencia del agua. El master plan contempla un espejo de agua de unas 12 hectáreas que tendrá una función tanto paisajística como ambiental. Además de formar parte de la identidad visual del nuevo sector, esta superficie permitirá colaborar con el manejo del agua de lluvia mediante sistemas destinados a retenerla y facilitar su infiltración.

La planificación ambiental ocupa un lugar importante dentro de la propuesta. El objetivo declarado es que el nuevo desarrollo cuente con una gran cantidad de vegetación y que pueda convertirse en un espacio favorable para diferentes especies. Desde el comienzo de las obras ya se plantaron más de 1.800 árboles nativos y el plan contempla superar los 6.000 ejemplares cuando el proyecto alcance su desarrollo previsto.

Entre las especies seleccionadas aparecen árboles como los coronillos, que tienen un papel importante para determinadas especies de mariposas. También se busca generar condiciones apropiadas para la presencia de aves, abejas, picaflores y otros integrantes de la fauna urbana. La intención es que los espacios verdes no sean solamente un elemento decorativo, sino que contribuyan a formar un ambiente con mayor diversidad biológica.

En paralelo, el proyecto incorpora sistemas de drenaje sustentable. En lugar de depender únicamente de las redes tradicionales para evacuar las precipitaciones, la planificación contempla mecanismos para captar, almacenar temporalmente y permitir la infiltración del agua de lluvia. Este tipo de infraestructura apunta a mejorar el comportamiento del terreno frente a las precipitaciones y a reducir la presión sobre los sistemas convencionales de desagüe.

La dimensión inmobiliaria también será considerable. El emprendimiento contempla hasta 895.000 metros cuadrados de superficie destinada al desarrollo privado. Allí podrían construirse más de 10.000 viviendas, además de edificios destinados a diferentes actividades.

La propuesta no se limita al uso residencial. El master plan incluye hoteles, oficinas, espacios de coworking y construcciones de usos mixtos, con la intención de generar un sector donde convivan viviendas, trabajo, servicios y actividades comerciales. También se prevén unos 36.000 metros cuadrados destinados a locales comerciales.

A esa oferta se sumarán equipamientos para atender necesidades cotidianas. Entre ellos aparece la planificación de un establecimiento educativo de alrededor de 10.000 metros cuadrados y un centro de salud. La idea general es conformar un sector con una amplia variedad de servicios, evitando que quienes vivan o trabajen allí tengan que trasladarse grandes distancias para acceder a determinadas prestaciones.

El desarrollo comenzó a tomar forma concreta a partir de las obras de infraestructura. Los trabajos relacionados con vialidad, saneamiento y apertura de calles comenzaron a principios de 2025. Paralelamente, el proyecto avanzó en la comercialización de diferentes terrenos destinados a futuras construcciones.

De acuerdo con la información difundida sobre el emprendimiento, hasta el momento fueron vendidos 19 lotes por un monto superior a los 100 millones de dólares, mientras que existen otras operaciones que continúan en etapa de negociación. Esto refleja la magnitud económica del proyecto y el interés generado por un terreno ubicado en una de las zonas con mayor potencial de transformación dentro de la ciudad.

La historia del predio explica también por qué la iniciativa tiene una relevancia particular para Buenos Aires. El terreno estuvo vinculado durante décadas con Boca Juniors. En 1962, el club había adquirido las tierras con la intención de levantar allí un enorme estadio con capacidad para unas 140.000 personas y desarrollar un complejo deportivo. Sin embargo, aquella propuesta nunca llegó a concretarse.

Años después, en 1991, Boca vendió el predio. En 1997, IRSA adquirió las tierras y comenzó a analizar diferentes alternativas para desarrollar un proyecto inmobiliario en ese sector de Costanera Sur. Desde entonces transcurrieron varias décadas hasta llegar al proyecto actualmente conocido como Ramblas del Plata.

La transformación prevista representa, por lo tanto, un cambio profundo en el destino de un terreno que durante mucho tiempo permaneció sin alcanzar el desarrollo que originalmente se había imaginado. El objetivo actual es crear una nueva pieza de la ciudad vinculada con el río y caracterizada por una combinación de edificios, espacios comerciales, servicios y una gran superficie verde.

La propuesta también puede modificar la manera en que los porteños utilizan esta parte de la Costanera Sur. La construcción de una rambla de dos kilómetros, junto con parques, ciclovías, áreas deportivas y sectores recreativos, apunta a convertir el lugar en un espacio de circulación y encuentro más allá de quienes residan dentro del emprendimiento.

Uno de los principales interrogantes estará relacionado con la evolución de las obras y con la manera en que se integrará el nuevo sector con el resto de la ciudad. Por su escala, Ramblas del Plata no será simplemente un conjunto de edificios residenciales, sino una intervención urbana que afectará una superficie considerable y que incorporará nuevas conexiones, espacios públicos y actividades.

El proyecto propone así una combinación poco habitual: un desarrollo inmobiliario de gran magnitud acompañado por una fuerte proporción de superficie destinada al uso público. La presencia de parques, árboles, corredores verdes, un gran espejo de agua y una extensa rambla frente al río busca darle al emprendimiento una identidad diferente de la de otros proyectos urbanos de la ciudad.

Si se cumplen las previsiones planteadas, la zona contará con miles de nuevas viviendas, espacios para empresas, hoteles, comercios, servicios educativos y sanitarios, además de una importante infraestructura recreativa. El resultado será un nuevo sector de Costanera Sur con una configuración urbana muy diferente de la que presenta actualmente.

Sin embargo, pese a la dimensión del cambio, la iniciativa no alterará el mapa oficial de la Ciudad de Buenos Aires. Ramblas del Plata no será un nuevo barrio administrativo ni modificará la lista de 48 barrios porteños. Su importancia estará, en cambio, en la transformación física y funcional de una parte de la ciudad que durante décadas tuvo un destino incierto.

La evolución del proyecto será uno de los procesos urbanísticos para seguir durante los próximos años. Si las diferentes etapas avanzan de acuerdo con lo previsto, Costanera Sur podría incorporar una nueva zona residencial y comercial de gran escala, acompañada por una extensa superficie verde y por un paseo costero abierto al público.

De esta manera, el antiguo predio de la Ciudad Deportiva de Boca busca dejar atrás su historia de proyectos inconclusos para convertirse en un nuevo punto de referencia dentro del frente costero porteño. La combinación de viviendas, actividad económica, infraestructura y espacios públicos plantea una transformación que podría modificar tanto el paisaje como la forma de utilizar este sector de Buenos Aires.

agosto 14, 2026