La Ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento el nuevo puente Río Negro sobre la autopista Dellepiane, una obra que representa un cambio importante para la circulación y la conectividad en el barrio de Villa Lugano. La estructura, recientemente habilitada para vehículos y peatones, forma parte de un ambicioso proyecto de transformación urbana que busca modernizar uno de los principales corredores viales del sur porteño y convertirlo en una autopista más segura, eficiente y amigable con el entorno urbano.
El nuevo puente fue diseñado para reemplazar al antiguo cruce existente sobre la autopista Dellepiane, una estructura que desde hacía años presentaba distintos problemas operativos y de seguridad. El viejo puente obligaba a interrumpir la continuidad de las colectoras laterales y generaba desvíos constantes hacia calles internas del barrio, complicando tanto la circulación cotidiana de los vecinos como el tránsito general de la zona. Además, la escasa altura del paso provocaba frecuentes choques de camiones contra la estructura, una situación que generaba riesgos, demoras y daños recurrentes.
La nueva construcción incorpora un diseño más moderno y funcional. Cuenta con doble sentido de circulación, está preparada para soportar tránsito pesado y también mejora notablemente las condiciones para el desplazamiento peatonal. Según detallaron fuentes oficiales, el puente posee una mayor altura respecto de la autopista, lo que permitirá evitar impactos de vehículos de gran porte, uno de los inconvenientes históricos del cruce anterior. A esto se suman veredas laterales para peatones y una estructura más amplia y segura para todos los usuarios.
La habilitación de este paso no es una obra aislada, sino que integra el denominado “Masterplan Dellepiane”, un proyecto de renovación integral impulsado por el Gobierno porteño para transformar esta autopista en la primera “Autopista Parque” de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa apunta a modernizar aproximadamente 4,6 kilómetros del corredor vial que conecta la avenida General Paz con la autopista 25 de Mayo y la Riccheri, una zona por donde diariamente circulan más de 200 mil vehículos.
Uno de los principales objetivos del proyecto es resolver un problema histórico: la interrupción de las colectoras laterales de la Dellepiane. Hasta ahora, estas vías quedaban cortadas a unos 600 metros de la avenida General Paz, obligando a miles de conductores a ingresar a calles internas de Villa Lugano para continuar su recorrido. Con el nuevo puente Río Negro y otras obras complementarias, las colectoras podrán tener continuidad entre distintos tramos estratégicos, permitiendo una circulación más directa, ordenada y segura.
Dentro del mismo plan también se están desarrollando nuevos puentes ferroviarios sobre las vías del Belgrano Sur, pasarelas peatonales elevadas y obras hidráulicas para mejorar el drenaje y reducir el riesgo de inundaciones en la cuenca del arroyo Cildáñez. Las autoridades señalaron que estos trabajos beneficiarán no solo a quienes transitan diariamente por la autopista, sino también a miles de vecinos de la zona sur de la Ciudad.
Otro de los aspectos destacados del proyecto es la incorporación de un corredor exclusivo para transporte público en el centro de la autopista. Ese carril estará conectado con el Metrobús de la autopista 25 de Mayo y tendrá circulación en ambos sentidos. Además, contará con estaciones centrales separadas del tránsito general mediante defensas de hormigón, con el objetivo de mejorar la velocidad y seguridad de los colectivos que utilizan diariamente ese trayecto.
El plan urbano también contempla una fuerte intervención paisajística. Como etapa final, se proyecta la creación de un parque lineal de aproximadamente cuatro kilómetros que incluirá espacios verdes, senderos peatonales, bicisendas, áreas deportivas y sectores recreativos para los vecinos. La intención oficial es que la autopista deje de ser únicamente una vía rápida de circulación y pase a integrarse de una manera más armónica con el tejido urbano circundante.
Durante los últimos meses, las tareas sobre la Dellepiane implicaron importantes operativos y cortes de tránsito para poder desmontar estructuras antiguas e instalar nuevos puentes. Las obras fueron ejecutadas por AUSA junto con el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño y demandaron trabajos intensivos incluso durante fines de semana largos y jornadas nocturnas para minimizar el impacto sobre la circulación habitual.
La apertura del nuevo puente Río Negro representa así un avance significativo dentro de una transformación vial mucho más amplia que busca mejorar la movilidad en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Con una infraestructura más moderna, segura y preparada para absorber un alto volumen de tránsito, el proyecto apunta a reducir tiempos de viaje, disminuir desvíos innecesarios y optimizar la conexión entre distintos barrios y accesos metropolitanos. Además, incorpora mejoras pensadas no solo para automovilistas y transportistas, sino también para peatones, usuarios del transporte público y vecinos de la zona.
