Argentina volvió a hacer historia. Las Leonas derrotaron este sábado a Países Bajos en una final inolvidable, se impusieron 3-1 en los penales australianos después de igualar 1-1 durante el tiempo reglamentario y conquistaron por tercera vez en su historia la Copa del Mundo de hockey sobre césped. Dieciséis años después de aquella consagración en Rosario 2010, el seleccionado argentino volvió a levantar el trofeo más importante de la disciplina y, una vez más, lo hizo frente al mismo rival.

La escena que quedará para siempre ocurrió en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen. En territorio neerlandés, ante las actuales campeonas del mundo y frente a una selección que había ganado las últimas tres ediciones del certamen, Las Leonas demostraron una vez más por qué son una de las grandes potencias históricas del hockey femenino.

El encuentro terminó 1-1 luego de 60 minutos. Países Bajos se puso en ventaja a través de Yibbi Jansen, pero Argentina no bajó los brazos y encontró el empate en el último cuarto, cuando María José Granatto apareció para convertir y devolverle la vida al equipo dirigido por Fernando Ferrara. El partido se encaminó entonces hacia los penales australianos, una instancia que volvió a convertirse en territorio argentino.

Y allí apareció una figura decisiva: Cristina Cosentino. La arquera argentina fue determinante, atajó tres remates neerlandeses y sostuvo a Las Leonas durante una definición cargada de tensión. Victoria Granatto y Brisa Bruggesser convirtieron para Argentina, mientras que Sofía Cairó tuvo nuevamente en sus manos la posibilidad de cerrar una definición internacional. Como ya había ocurrido en París 2024, Cairó ejecutó el penal decisivo y desató el festejo argentino. El marcador final de los shoot-outs fue 3-1. La propia FIH eligió a Cosentino como la mejor jugadora del partido.

Una rivalidad que ya es parte de la historia

Argentina y Países Bajos no protagonizaron simplemente una final: volvieron a encontrarse dos selecciones que construyeron una de las rivalidades más importantes de la historia del hockey femenino.

La primera gran página de esta historia se escribió en Perth 2002. Las Leonas llegaron a aquella final mundialista y enfrentaron precisamente a Países Bajos. Después de empatar 1-1, Argentina se impuso en los penales y consiguió su primera Copa del Mundo. La arquera Mariela Antoniska quedó en la memoria de todos por aquella definición.

Ocho años después, el destino volvió a ponerlas frente a frente. En Rosario 2010, Argentina volvió a derrotar a las neerlandesas, esta vez por 3-1, para conseguir su segunda estrella. Aquella final tuvo como gran protagonista a Luciana Aymar, capitana y máxima referente de una generación que marcó una época.

Países Bajos tuvo su revancha en la final de 2022, cuando venció a Las Leonas por 3-1 y consiguió su tercer título mundial consecutivo. Aquella derrota dejó el historial de finales mundialistas entre ambos países igualado 2-2.

Pero 2026 volvió a inclinar la balanza hacia Argentina.

Con el triunfo de este sábado, Las Leonas quedaron arriba 3-2 en finales mundialistas contra Países Bajos. Y existe una particularidad extraordinaria: las tres veces que Argentina se consagró campeona del mundo, el último rival fue siempre el mismo. Perth 2002, Rosario 2010 y ahora Amstelveen 2026 tuvieron a Países Bajos del otro lado de la cancha.

La victoria adquiere todavía más valor porque Países Bajos llegó a la final como tricampeón vigente y como el seleccionado más ganador de la historia de los Mundiales, con nueve títulos antes de esta edición. Argentina, en cambio, llegaba con dos coronas y cuatro medallas de plata y tres de bronce.

Un Mundial perfecto para Las Leonas

El camino argentino hacia la tercera estrella fue invicto.

Las Leonas comenzaron el campeonato con un empate 1-1 ante Estados Unidos. Después llegó una victoria fundamental frente a Alemania por 3-2 y el triunfo 2-0 ante Escocia. Con esos resultados, Argentina avanzó a la segunda fase.

Allí apareció una de las mejores actuaciones del campeonato: un contundente 3-0 ante España, con dos goles de Agustina Gorzelany y otro de Juana Castellaro. Luego llegó un empate sin goles ante Bélgica, resultado que permitió al seleccionado mantener su condición de invicto y avanzar a las semifinales.

En esa instancia apareció Australia. Fue un partido cerrado, intenso y con pocas oportunidades. Las Leonas encontraron la diferencia en el último cuarto gracias a Julieta Jankunas y se quedaron con una victoria por 1-0 que las depositó nuevamente en una final mundialista.

El recorrido completo quedó conformado por siete partidos: cuatro victorias y tres empates, sin ninguna derrota. Argentina convirtió diez goles y recibió apenas cuatro durante su camino hacia el título.

La campaña tuvo además una enorme importancia porque Las Leonas alcanzaron las semifinales en seis de las últimas siete ediciones mundialistas, confirmando una regularidad que pocas selecciones pueden igualar.

Lucha Aymar, presente en una nueva página dorada

Hay una imagen especialmente emocionante que acompañó esta consagración: Luciana “Lucha” Aymar estuvo presente en el estadio para ver a Las Leonas.

La histórica capitana, considerada por la FIH y por el mundo del hockey como una de las máximas figuras de todos los tiempos, observó desde las tribunas la final ante Países Bajos. Y cuando Sofía Cairó convirtió el penal que aseguró el campeonato, Aymar no pudo contener la emoción y festejó desde su ubicación en el Wagener Stadium.

La presencia de Lucha tuvo un significado especial. Ella fue la gran figura del último Mundial que Argentina había ganado antes de este 2026: el de Rosario 2010. En aquella oportunidad, además de conquistar el título ante Países Bajos, Aymar fue una de las grandes protagonistas de la final.

Su historia con Las Leonas incluye cuatro Mundiales: fue campeona en 2002 y 2010 y obtuvo el bronce en 2006 y 2014. También consiguió cuatro medallas olímpicas consecutivas entre Sydney 2000 y Londres 2012.

Durante este Mundial, además, Aymar recibió un reconocimiento especial de la Federación Internacional de Hockey. En la semifinal entre Argentina y Australia, disputada en Wavre, la FIH homenajeó a la rosarina y volvió a poner en escena el legado de quien fue elegida ocho veces como mejor jugadora del mundo.

Y dos días después, desde las tribunas, pudo ver cómo la nueva generación de Leonas conseguía aquello que ella había logrado por última vez 16 años atrás.

El recambio que también hizo historia

La tercera Copa del Mundo no pertenece únicamente a las grandes referentes del plantel. También representa la consolidación de una generación joven que viene empujando desde las selecciones juveniles.

Entre ellas aparece Zoe Díaz, una de las grandes promesas del hockey argentino. La delantera fue reconocida oficialmente al finalizar el Mundial 2026 con el premio JSW Rising Star, destinado a una de las jóvenes figuras más destacadas del campeonato. Además, fue una de las integrantes del equipo que consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024 y ya había sido distinguida por la FIH como Rising Star of the Year.

Zoe había hecho historia en París al convertirse, con apenas 18 años, en la medallista olímpica argentina más joven de todos los tiempos. Ahora suma a su palmarés una Copa del Mundo y un nuevo reconocimiento internacional.

También fue especial el Mundial para Milagros Alastra. La mendocina, de apenas 20 años, disputó su primer Mundial con la selección mayor y terminó consagrándose campeona del mundo. Alastra había sido elegida Rising Star del Mundial Junior de 2025, donde Argentina fue subcampeona, y su crecimiento durante el último año le permitió dar el salto definitivo al seleccionado mayor.

Su historia representa precisamente el recambio que Fernando Ferrara comenzó a consolidar. Seis integrantes del plantel mundialista habían sido subcampeonas del mundo junior en 2025: Alastra, Mercedes Artola, Lara Casas, Juana Castellaro, Zoe Díaz y Victoria Falasco.

Gorzelany, otra protagonista de la historia

Agustina Gorzelany también llegó a este Mundial con la posibilidad de escribir su propio capítulo.

La especialista en córners cortos alcanzó durante el campeonato los 12 goles en Mundiales, igualando a Luciana Aymar como máxima goleadora argentina histórica en esta competencia. La marca adquiere un valor todavía mayor porque fue conseguida en una generación que comenzó a construir su propio legado, pero que continúa teniendo como referencia permanente a las grandes Leonas del pasado.

La goleadora fue fundamental durante el recorrido argentino, especialmente en el triunfo sobre Alemania y en la victoria ante España.

Pero si algo caracterizó a este equipo fue justamente que el protagonismo no dependió de una sola jugadora. Golpeó Jankunas, apareció Granatto, respondió Cosentino, aportaron las jóvenes y, en el momento decisivo, Cairó volvió a asumir una responsabilidad enorme.

Una tercera estrella después de 16 años

Argentina llegó a Amstelveen con una misión: recuperar una Copa del Mundo que no levantaba desde 2010.

Lo consiguió de la manera más simbólica posible.

En la casa de Países Bajos, frente al campeón vigente, ante el seleccionado que había ganado las tres ediciones anteriores y contra el mismo rival que había aparecido en las dos anteriores consagraciones argentinas, Las Leonas volvieron a ser campeonas del mundo.

Perth 2002.
Rosario 2010.
Amstelveen 2026.

Tres estrellas. Tres finales ante Países Bajos. Tres capítulos diferentes de una misma rivalidad.

La primera tuvo a Antoniska bajo los tres palos. La segunda tuvo a Aymar como bandera. La tercera tuvo a Cosentino atajando penales, a Granatto marcando el empate, a Cairó cerrando la definición y a una nueva camada de jugadoras que empieza a escribir su propia historia.

Y mientras las argentinas festejaban sobre el césped del Wagener Stadium, entre banderas celestes y blancas, lágrimas y abrazos, había una figura observando desde la tribuna que conocía perfectamente el significado de ese momento.

Lucha Aymar estaba allí.

La mujer que había levantado la última Copa del Mundo argentina en 2010 ahora veía a una nueva generación devolverle a Las Leonas la corona mundial.

Después de 16 años, Argentina vuelve a ser campeona del mundo.

Las Leonas volvieron a rugir. Y esta vez, el rugido se escuchó en la casa de las campeonas.

agosto 29, 2026