El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que otorgó a una empresa privada un permiso para utilizar durante cinco años el predio ubicado en la avenida Melián 4160, en la esquina con Vilela, frente al Parque Saavedra. El terreno, que pertenece al dominio público porteño, será destinado a una actividad comercial vinculada con los rubros deportivo y gastronómico.

La confirmación oficial se produjo luego de un pedido de acceso a la información pública presentado por vecinos de la zona, quienes buscaban conocer qué autorización existía detrás de los trabajos que comenzaron a realizarse en el inmueble durante las últimas semanas. Según la documentación entregada por el Gobierno porteño, el 23 de junio de 2026 se firmó un convenio con la firma Melián Padel S.A. para permitir la explotación comercial del espacio.

El instrumento utilizado por la administración porteña es un Permiso de Uso Precario y Oneroso, una figura que habilita a una empresa a utilizar un inmueble público bajo determinadas condiciones, pero que no implica que la propiedad del terreno pase a manos privadas. De acuerdo con la respuesta oficial, el predio continúa formando parte del dominio público de la Ciudad.

La autorización fue tramitada mediante un expediente electrónico y se encuentra encuadrada en la normativa porteña correspondiente a la utilización de bienes públicos. El convenio establece que el espacio podrá ser utilizado con fines gastronómicos y deportivos y fija un período de cinco años para la explotación.

Sin embargo, existe una particularidad importante respecto de ese plazo. Los cinco años no comenzaron a contabilizarse desde la fecha en que se firmó el convenio. El período de autorización comenzará a correr desde el momento en que se produzca formalmente el inicio de la explotación comercial.

Esto significa que, aunque el acuerdo entre la Ciudad y la empresa fue suscripto el 23 de junio, el emprendimiento todavía no se encuentra formalmente en funcionamiento. Antes de que pueda comenzar la actividad, el Gobierno porteño debe verificar que se hayan cumplido las condiciones previstas y que la firma esté en condiciones de iniciar sus operaciones.

El inicio de la actividad todavía no fue autorizado

Uno de los aspectos destacados en la respuesta oficial es que la explotación comercial aún no comenzó. El convenio establece que deberá realizarse un Acta de Inicio de Uso y Explotación una vez que el Ejecutivo porteño compruebe que la empresa se encuentra en condiciones de desarrollar la actividad o que haya concluido los trabajos contemplados en el Plan de Obras.

La aclaración resulta relevante debido a que durante las últimas semanas se observaron máquinas trabajando dentro del terreno. Vecinos de la zona registraron tareas relacionadas con el movimiento y nivelación del suelo, lo que generó interrogantes acerca de la situación legal del predio y sobre quién estaba a cargo de las obras.

La documentación oficial confirma ahora que existe un permiso otorgado a una empresa privada, aunque también establece una diferencia entre las tareas preparatorias y el comienzo efectivo de la explotación. En otras palabras, que se estén realizando obras o trabajos dentro del inmueble no significa necesariamente que la actividad comercial ya haya comenzado.

Además, el convenio fija determinadas condiciones respecto del destino del espacio. La empresa no puede modificar ni ampliar por su cuenta las actividades autorizadas. Cualquier cambio en el uso previsto debe ser solicitado previamente ante el Gobierno de la Ciudad y contar con la autorización correspondiente.

¿Qué funcionará en el terreno?

El documento oficial señala que el inmueble será utilizado para actividades deportivas y gastronómicas. Si bien la respuesta brindada por la Ciudad no especifica todas las características del proyecto ni precisa, por ejemplo, cuántas canchas tendrá el emprendimiento, el nombre de la empresa autorizada aporta una pista concreta sobre el tipo de actividad que se pretende desarrollar.

La firma Melián Padel S.A. figura registrada con una actividad relacionada con la explotación de instalaciones deportivas, excluyendo clubes. La sociedad fue constituida en diciembre de 2025 y tiene domicilio fiscal en la Ciudad de Buenos Aires.

De esta manera, la información oficial permite confirmar que el destino comercial previsto para el predio estará relacionado con un emprendimiento deportivo, acompañado por un componente gastronómico. El proyecto se desarrollará sobre un inmueble que hasta ahora permanecía sin una utilización comercial definida y que durante los últimos años estuvo en el centro de distintas discusiones vinculadas con su futuro.

Las obras despertaron preocupación entre los vecinos

La aparición de maquinaria pesada en el terreno fue uno de los factores que impulsó los reclamos vecinales y los pedidos de información ante el Gobierno porteño.

Durante los últimos días, residentes de la Comuna 12 volvieron a observar trabajos de movimiento y alisado de suelo en el predio de Melián y Vilela. También señalaron la presencia de personal policial en las inmediaciones, situación que generó nuevas preguntas entre quienes siguen de cerca la situación del lugar.

Hasta la publicación de la respuesta oficial, una de las principales dudas planteadas por los vecinos era precisamente qué autorización permitía el ingreso de las máquinas y cuál era el destino que tendría el terreno.

Ahora se conoce que la Ciudad suscribió un acuerdo con Melián Padel S.A. y que existe una autorización formal para desarrollar allí actividades deportivas y gastronómicas. No obstante, el emprendimiento todavía no inició oficialmente sus operaciones, ya que el comienzo deberá producirse después de que el Gobierno porteño compruebe el cumplimiento de los requisitos establecidos.

Un terreno que los vecinos quieren convertir en espacio verde

El conflicto alrededor del predio no comenzó con el proyecto de pádel. Desde hace varios años, distintas organizaciones y vecinos de la zona reclaman que el inmueble sea incorporado al sistema de espacios verdes públicos y utilizado para construir una plaza.

El terreno se encuentra frente al Parque Saavedra y tiene una historia que durante los últimos años estuvo atravesada por diferentes proyectos y controversias. En 2022, la Ciudad había anunciado la construcción de una plaza en Melián y Vilela, dentro de las intervenciones relacionadas con el reservorio hídrico del Parque Saavedra. Sin embargo, aquella iniciativa finalmente no se concretó.

La situación del inmueble también estuvo relacionada con el desalojo, durante la pandemia, de la vivienda conocida por los vecinos como la casa de “Tuli” Micieli. Tras el desalojo, el lugar quedó sin una utilización permanente y el conflicto derivó además en reclamos de familiares vinculados con la propiedad y en pedidos de esclarecimiento judicial.

A partir de entonces, el futuro del terreno continuó siendo motivo de debate. En los últimos meses, organizaciones vecinales reforzaron la propuesta para que el espacio sea convertido en una plaza pública y quede destinado íntegramente al uso comunitario.

En ese marco, la Junta Comunal 12 aprobó una declaración de respaldo al proyecto impulsado por vecinos para crear un espacio verde en el lugar. Paralelamente, en la Legislatura porteña continúa en tratamiento una iniciativa que busca modificar la zonificación del inmueble e incorporarlo al Distrito de Urbanización Parque, conocido como UP.

La propuesta vecinal no se limita solamente a la creación de una plaza. También plantea que el espacio pueda albergar nuevamente al Centro de Jubilados Unión Recreativa Parque Saavedra y su tradicional cancha de bochas, instalaciones que fueron demolidas por el Gobierno porteño durante el año pasado.

Qué establece el permiso otorgado

La documentación oficial permite establecer algunos puntos concretos sobre el acuerdo firmado entre la Ciudad y la empresa.

En primer lugar, el terreno continúa siendo público. El permiso otorgado no representa una venta ni una transferencia de propiedad. Se trata de una autorización para utilizar el inmueble bajo determinadas condiciones.

En segundo término, el destino fijado es comercial y contempla dos áreas principales: actividades deportivas y propuestas gastronómicas.

Además, el período de cinco años comenzará a computarse desde el inicio efectivo de la explotación y no desde la firma del convenio. Para que ese comienzo pueda formalizarse, la administración porteña deberá comprobar que la empresa haya cumplido con las condiciones previstas en el acuerdo y con las obras correspondientes.

Otro elemento importante es que la empresa no podrá modificar unilateralmente el destino establecido. Cualquier ampliación o cambio en las actividades previstas deberá ser sometido previamente a consideración del Gobierno porteño.

Por lo tanto, la información oficial aporta certezas sobre una situación que hasta ahora generaba numerosas preguntas entre los habitantes de la zona. La Ciudad confirmó que existe un acuerdo con una empresa privada para utilizar el predio durante un período de cinco años y que allí se prevé desarrollar un emprendimiento deportivo y gastronómico.

El debate por el futuro del espacio continúa

La confirmación del permiso no pone punto final a la discusión. Por el contrario, abre una nueva etapa del conflicto entre quienes respaldan el desarrollo comercial y quienes consideran que el terreno debería conservarse como espacio público destinado a actividades comunitarias y áreas verdes.

Mientras las máquinas continúan realizando trabajos en el predio, los vecinos que impulsan la creación de una plaza mantienen su reclamo. El eje de la discusión ya no pasa solamente por determinar si existía una autorización para ingresar al inmueble, sino por cuestionar qué destino debe tener un terreno que pertenece al dominio público de la Ciudad.

Así, Melián y Vilela se convirtió nuevamente en uno de los puntos de mayor atención dentro de la Comuna 12. Por un lado, existe un convenio formal que habilita a una empresa a desarrollar una actividad comercial durante cinco años. Por el otro, organizaciones y residentes sostienen que el lugar debería transformarse en un espacio verde de acceso público.

El futuro del predio dependerá ahora de la evolución del proyecto privado, de las obras previstas y de las decisiones que adopten tanto el Gobierno porteño como la Legislatura. Mientras tanto, el reclamo vecinal por una plaza continúa vigente y el emprendimiento deportivo y gastronómico todavía no comenzó formalmente a funcionar.

La respuesta oficial obtenida mediante el pedido de acceso a la información pública permite, al menos, despejar una de las principales incógnitas: la presencia de maquinaria y los trabajos que comenzaron a observarse en el lugar están vinculados con un proyecto para el cual la Ciudad ya otorgó un permiso de uso. La explotación comercial, sin embargo, deberá esperar hasta que se complete el proceso establecido en el convenio y el Gobierno porteño verifique que están dadas las condiciones para su inicio.

agosto 21, 2026