El barrio porteño de San Cristóbal se prepara para una de las transformaciones urbanas más importantes de los últimos años. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció el inicio de un proyecto que permitirá recuperar un antiguo predio ferroviario, cerrado durante décadas, para convertirlo en un gran espacio público destinado al esparcimiento, el deporte, la cultura y la recreación.
La iniciativa contempla la creación de una plaza de 11.470 metros cuadrados de superficie verde dentro de un proyecto integral que abarca 13.550 metros cuadrados, ya que también incluye la renovación de las veredas que rodean toda la manzana y mejoras en materia de accesibilidad, iluminación, conectividad peatonal y seguridad. La obra busca responder a una demanda histórica de los vecinos de una de las comunas con menor cantidad de espacios verdes por habitante.
El nuevo parque se desarrollará en el terreno delimitado por las calles Matheu, Alberti y Constitución, además de la avenida Pavón. Ese predio posee un importante valor patrimonial, ya que allí funcionó desde comienzos del siglo XX una estación de tranvías que posteriormente fue utilizada como terminal de trolebuses. Con el paso del tiempo, el lugar dejó de prestar servicio y permaneció sin uso durante muchos años, convirtiéndose en un espacio inaccesible para los vecinos.
El proyecto prevé conservar parte de esa identidad histórica. Sobre la calle Alberti se mantendrá la fachada de ladrillos del antiguo edificio ferroviario, que será restaurada y puesta en valor para integrarse al nuevo espacio público. Además, varias de las estructuras metálicas existentes serán reutilizadas y adaptadas como pérgolas dentro del diseño paisajístico, combinando el patrimonio arquitectónico con las nuevas instalaciones recreativas.
La futura plaza contará con amplios sectores parquizados, nuevos árboles y espacios destinados a diferentes actividades. Entre las instalaciones previstas se encuentran un patio de juegos infantiles con pisos de caucho para mejorar la seguridad, una cancha deportiva de uso múltiple, un sector de calistenia con postas aeróbicas para la práctica de actividad física y un espacio cultural semicubierto pensado para la realización de eventos artísticos, actividades comunitarias y exposiciones de esculturas pertenecientes al patrimonio de la Ciudad.
El diseño también incorpora nuevo mobiliario urbano, bancos, mesas, luminarias LED, senderos peatonales accesibles y una importante incorporación de vegetación. Según el proyecto oficial, se plantarán alrededor de 70 árboles junto con arbustos, herbáceas y especies trepadoras que contribuirán a mejorar el paisaje urbano y aumentar la biodiversidad de la zona.
Las autoridades porteñas señalaron que la obra beneficiará directamente a más de 20.000 vecinos de San Cristóbal, un barrio que históricamente registra un importante déficit de espacios verdes públicos. La incorporación de esta nueva plaza busca equilibrar esa situación y ofrecer un ámbito de encuentro para familias, niños, jóvenes y adultos mayores, promoviendo actividades recreativas y deportivas al aire libre.
Desde el Ministerio de Espacio Público destacaron que esta intervención forma parte de una política destinada a ampliar la cantidad de espacios verdes distribuidos en distintos barrios porteños. En ese marco, recordaron que durante el último tiempo se concretaron otros proyectos similares y que existen nuevas obras previstas para continuar incrementando la superficie destinada al uso público en diferentes sectores de la Ciudad.
Además del impacto ambiental y recreativo, el proyecto pretende recuperar un sitio de gran valor histórico vinculado al desarrollo del transporte público porteño. La antigua estación fue inaugurada en 1904 como cabecera del Tranvía Metropolitano y posteriormente pasó a formar parte de la red de la Compañía Anglo Argentina. Décadas más tarde, con el reemplazo progresivo de los tranvías, el lugar comenzó a operar como terminal de trolebuses hasta quedar finalmente fuera de servicio. Su recuperación permitirá preservar parte de ese legado mientras se le asigna una nueva función orientada al uso comunitario.
La intervención también mejorará el entorno inmediato mediante la renovación de las veredas que rodean toda la manzana, la incorporación de nuevos cruces peatonales accesibles y una modernización del sistema de iluminación, aspectos que buscan fortalecer la seguridad y facilitar la circulación de quienes transiten diariamente por el sector.
El plazo estimado para la ejecución de los trabajos es de aproximadamente 14 meses, por lo que la inauguración del nuevo espacio verde está prevista para el segundo semestre de 2027, siempre que la obra avance de acuerdo con el cronograma establecido.
Con esta iniciativa, la Ciudad apuesta a recuperar un predio que permaneció cerrado durante décadas para transformarlo en un parque de acceso libre, combinando la preservación del patrimonio ferroviario con la incorporación de infraestructura moderna destinada al encuentro social, la actividad física y la vida al aire libre. El proyecto representa una de las intervenciones urbanas más relevantes previstas para San Cristóbal y apunta a mejorar la calidad de vida de miles de vecinos mediante la creación de un nuevo pulmón verde en una zona con escasa disponibilidad de espacios públicos.
