La Ciudad de Buenos Aires avanza con la incorporación de un nuevo sistema de transporte público pensado para conectar de manera transversal distintos barrios porteños sin necesidad de atravesar el área central. Se trata del TramBus, un servicio compuesto por unidades eléctricas que tendrá como uno de sus principales objetivos unir el sur y el norte de la Ciudad mediante un recorrido que comenzará en Nueva Pompeya y finalizará en el Aeroparque Jorge Newbery.
La futura línea T1 contará con 71 paradores y atravesará varios barrios de Buenos Aires. El proyecto contempla además la utilización de carriles exclusivos o preferenciales y un sistema de prioridad semafórica que buscará agilizar el desplazamiento de los vehículos. De acuerdo con la información difundida por el Gobierno porteño, la traza tendrá una extensión cercana a los 20 kilómetros y permitirá combinar el TramBus con diferentes líneas de subte, ferrocarriles, Metrobus y otros medios de movilidad.
Mientras continúa el desarrollo de la infraestructura correspondiente a la T1, el sistema ya tuvo una etapa de prueba. El servicio experimental comenzó a circular entre Liniers y Aeroparque utilizando parte del recorrido que actualmente realiza el ramal C de la línea 34, sobre la avenida Juan B. Justo. Esta experiencia permite poner a prueba las unidades eléctricas y su funcionamiento antes de completar el corredor definitivo.
Cómo funciona actualmente la prueba del TramBus
El recorrido experimental conecta la estación Liniers con el Aeroparque Jorge Newbery y se desarrolla sobre la traza de la avenida Juan B. Justo. En dirección hacia el aeropuerto, el servicio dispone de 32 paradas, mientras que en el sentido contrario cuenta con 33.
Uno de los principales objetivos de esta etapa es comprobar la integración del nuevo sistema con el resto de la red de transporte porteña. Durante el trayecto existen diferentes puntos en los que los pasajeros pueden continuar su viaje mediante trenes, subtes, otros corredores de colectivos y el sistema de bicicletas públicas.
Entre las combinaciones disponibles se encuentra la estación Liniers del ferrocarril Sarmiento. Más adelante, el recorrido permite acceder a la estación Dorrego de la línea B del subte y a la estación Villa Crespo del ferrocarril San Martín. También existe la posibilidad de combinar en Palermo con el ferrocarril San Martín y la línea D del subterráneo.
A estas conexiones se suman otros corredores de Metrobus y estaciones de Ecobici, de modo que el TramBus no está pensado como un servicio aislado, sino como una alternativa que se integre a las diferentes formas de movilidad existentes en la Ciudad.
La futura línea T1: de Nueva Pompeya a Aeroparque
La transformación más importante llegará con la puesta en funcionamiento de la T1. La futura línea tendrá una de sus cabeceras en el Centro de Trasbordo Sáenz, en el barrio de Nueva Pompeya, y la otra en el Aeroparque Jorge Newbery.
El recorrido atravesará una parte importante de la Ciudad y permitirá unir sectores del sur, centro y norte porteño. Entre los barrios incluidos en la traza aparecen Nueva Pompeya, Parque Patricios, Boedo, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo, antes de continuar hacia la zona de la Costanera y llegar al aeropuerto.
Según el trazado presentado por el Gobierno de la Ciudad, en dirección hacia Aeroparque el TramBus partirá desde Sáenz y continuará por avenidas como Sáenz, La Plata, Rivadavia, Ángel Gallardo y Juan B. Justo, para luego dirigirse hacia la Costanera. En el sentido contrario, circulará por Costanera Rafael Obligado, Dorrego, Juan B. Justo, Honorio Pueyrredón, José María Moreno y nuevamente la zona de Sáenz.
Una de las características principales de la T1 será la cantidad de puntos de ascenso y descenso. El proyecto contempla 71 paradores distribuidos a lo largo del recorrido, con una separación aproximada de 500 metros entre ellos. Esto permitirá que los usuarios tengan distintos puntos de acceso al servicio sin tener que trasladarse grandes distancias hasta una estación.
La infraestructura también incluirá sectores especialmente diseñados para facilitar las combinaciones con otros medios de transporte. Algunos de los paradores estarán ubicados en puntos considerados estratégicos por su cercanía con estaciones ferroviarias y de subte.
Un corredor eléctrico para conectar distintos barrios
El TramBus utilizará unidades 100% eléctricas. Se trata de vehículos de piso bajo y adaptados para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida. La utilización de este tipo de unidades forma parte de la estrategia del proyecto para incorporar un sistema de transporte con menor impacto ambiental y sin emisiones directas durante la circulación.
Además de las características de los vehículos, el proyecto contempla modificaciones en la infraestructura vial. La circulación se realizará por carriles exclusivos o preferenciales y habrá prioridad para los vehículos del sistema en determinados cruces mediante semáforos inteligentes.
La intención es que estas medidas permitan reducir las demoras provocadas por el tránsito y mantener una circulación más regular. El Gobierno porteño estima que, durante las horas de mayor demanda, podría haber una unidad aproximadamente cada cuatro minutos. Una vez completada la implementación, la Ciudad calcula que el corredor podría transportar alrededor de 50.000 pasajeros por día.
De esta manera, el TramBus busca funcionar como una alternativa intermedia entre los servicios de colectivos tradicionales y el subterráneo. Su recorrido en superficie permitirá atravesar zonas que no cuentan con una línea de subte directa y, al mismo tiempo, ofrecer conexiones con las líneas existentes.
Conexiones con trenes y subtes
Uno de los aspectos centrales de la T1 será su capacidad para combinar con diferentes medios de transporte. La información oficial señala que el corredor permitirá realizar conexiones con cinco líneas de subte: A, B, D, E y H. También tendrá vínculos con estaciones correspondientes a los ferrocarriles Mitre, Belgrano, San Martín y Sarmiento.
Esto significa que una persona que utilice el TramBus no necesariamente tendrá que completar todo su viaje a bordo del mismo vehículo. El sistema fue proyectado para que pueda utilizarse como parte de un recorrido combinado.
Por ejemplo, un pasajero que llegue desde el sur podrá utilizar la T1 para acercarse a diferentes puntos de la Ciudad y desde allí continuar mediante el subte o el tren. Del mismo modo, quienes viajen desde otros sectores de Buenos Aires podrán utilizar las conexiones ferroviarias para acceder al TramBus y continuar hacia barrios que actualmente requieren combinaciones más largas.
El diseño transversal del recorrido también busca evitar que todos los desplazamientos deban realizarse atravesando el centro porteño. La conexión entre Nueva Pompeya y Aeroparque permitirá desplazarse entre ambos extremos de la traza utilizando un corredor que cruza diferentes barrios.
Cuánto costará viajar
Mientras se mantenga la etapa de prueba entre Liniers y Aeroparque, el valor del viaje será el correspondiente a la tarifa de la línea 34, ya que el servicio experimental se desarrolla sobre su recorrido.
Desde el 1° de septiembre de 2026, el precio informado para ese servicio es de $887,99. La tarifa corresponde al esquema vigente para la prueba piloto y no debe interpretarse necesariamente como el valor definitivo que tendrá la futura línea T1 cuando opere de manera completa.
Actualmente, el pasaje puede abonarse utilizando distintos medios de pago. Entre ellos se encuentran las tarjetas de débito y crédito y dispositivos compatibles con tecnología NFC. También existe la posibilidad de pagar mediante código QR utilizando Buepp o el Home Banking del Banco Ciudad.
Por lo tanto, el costo mencionado para el recorrido de prueba está vinculado con la tarifa vigente del servicio que se está utilizando como base para esta primera experiencia. La futura operación de la T1 deberá contemplar el esquema tarifario que corresponda al momento de su puesta en funcionamiento.
Una obra que todavía se encuentra en desarrollo
La llegada del TramBus requiere no solamente la incorporación de los vehículos eléctricos, sino también una serie de obras destinadas a adaptar las calles y avenidas por las que circulará.
La infraestructura incluye la construcción de los paradores, la implementación de carriles exclusivos o preferenciales, modificaciones en determinados sectores de la calzada y las instalaciones necesarias para guardar y cargar las unidades.
En Nueva Pompeya, por ejemplo, se proyectó una playa de regulación destinada al estacionamiento y a la carga eléctrica de los vehículos. La documentación oficial establece que este espacio estará ubicado entre las calles Don Pedro de Mendoza, Mar Dulce, Río Cuarto y Romero. El predio tendrá aproximadamente 2.200 metros cuadrados y contará con instalaciones destinadas tanto a los vehículos como al personal encargado de la operación.
La Ciudad informó en julio que 52 de los 71 paradores previstos para la traza completa ya se encontraban en ejecución. La obra forma parte de un proyecto más amplio que incluye la infraestructura necesaria para que el nuevo corredor pueda funcionar de manera independiente de las condiciones habituales del tránsito.
El TramBus, de esta manera, se incorpora a la estrategia de ampliación de las alternativas de transporte público porteño. Su principal característica será conectar barrios ubicados a lo largo de un eje sur-norte mediante vehículos eléctricos y con posibilidad de combinar con los sistemas ferroviario y subterráneo.
La futura T1 tendrá como extremos el Centro de Trasbordo Sáenz, en Nueva Pompeya, y el Aeroparque Jorge Newbery. Con sus 71 paradores, carriles destinados a priorizar la circulación y una frecuencia prevista de hasta cuatro minutos en los horarios de mayor demanda, el nuevo corredor apunta a convertirse en una nueva opción para trasladarse por la Ciudad sin depender exclusivamente de los recorridos radiales que atraviesan el centro porteño.
Por el momento, el servicio que funciona entre Liniers y Aeroparque continúa siendo la experiencia piloto. La tarifa de $887,99 corresponde a esa etapa y está asociada al esquema vigente de la línea 34. La T1 será la que finalmente complete la conexión proyectada entre Nueva Pompeya y Aeroparque, una vez que finalicen las obras y se encuentre preparada toda la infraestructura necesaria para su funcionamiento.
Créditos de la imagen a: Prensa GCBA
