La clásica historia de La Bella Durmiente vuelve a encontrarse con el público porteño a través de una propuesta que busca transformar la experiencia tradicional del ballet. En esta oportunidad, la Ciudad Cultural Konex será el escenario de “Ballet of Lights: La Bella Durmiente”, un espectáculo que combina danza clásica, iluminación y recursos tecnológicos para presentar una versión renovada de uno de los relatos más conocidos de la cultura occidental.
La propuesta parte de un elemento central: llevar el lenguaje del ballet a un escenario en el que la luz adquiere un papel fundamental. Los movimientos de los intérpretes no quedan limitados a la coreografía, sino que se complementan con vestuarios especialmente diseñados para brillar en la oscuridad. De esta manera, cada desplazamiento, giro y salto de los bailarines genera un efecto visual que acompaña la narración y modifica la percepción tradicional de una función de ballet.
El espectáculo cuenta con la participación de seis bailarines locales, quienes son los encargados de poner el cuerpo a esta reinterpretación de La Bella Durmiente. A través de sus movimientos, los artistas reconstruyen los principales elementos del cuento y los trasladan a una puesta en escena contemporánea. La intención es conservar la esencia de la danza clásica, pero incorporando una estética visual vinculada con la tecnología y los efectos lumínicos.
La combinación entre música, movimiento y luz es precisamente uno de los aspectos que diferencia a esta producción. En lugar de utilizar la iluminación únicamente como un recurso complementario, “Ballet of Lights” la convierte en parte fundamental de la puesta. Los trajes luminosos permiten que los cuerpos de los bailarines se destaquen sobre el escenario y que determinadas figuras de la coreografía adquieran una dimensión visual diferente.
La propuesta fue creada por María Farelo y Cristian Pérez, de Luma Artistas S.L., y forma parte de una tendencia que busca acercar los espectáculos de danza a nuevos públicos mediante formatos que integran distintas disciplinas artísticas. En este caso, el ballet tradicional se encuentra con una puesta de características inmersivas, en la que la luz funciona como una herramienta narrativa y estética.
El argumento continúa teniendo como punto de partida el conocido cuento de La Bella Durmiente. Sin embargo, el modo de representarlo se aleja de una puesta convencional. La historia es llevada al escenario mediante una sucesión de escenas en las que los intérpretes utilizan sus movimientos y sus vestuarios iluminados para construir un universo visual inspirado en el relato.
La experiencia apunta especialmente a quienes disfrutan de la danza, pero también puede resultar atractiva para personas que no suelen asistir a espectáculos de ballet. La presencia de elementos tecnológicos y visuales busca generar una puerta de entrada diferente a este género artístico, al combinar la disciplina y precisión propias del ballet con una estética moderna.
El escenario elegido para esta presentación es la Ciudad Cultural Konex, uno de los espacios culturales reconocidos de Buenos Aires. Ubicado en Sarmiento 3131, el complejo se caracteriza por albergar propuestas relacionadas con la música, el teatro, la danza y distintas experiencias de entretenimiento en vivo. La arquitectura y la identidad del lugar aportan, además, un marco particular para una producción que apuesta por una puesta visualmente llamativa.
La función tiene una duración aproximada de una hora y no cuenta con intervalo. Las puertas del recinto abren 30 minutos antes del comienzo del espectáculo, una recomendación especialmente importante debido a que, según la información oficial de la experiencia, no está permitido ingresar una vez que la función ya comenzó. Además, las ubicaciones se asignan por orden de llegada dentro de cada sector, por lo que se aconseja llegar con anticipación para facilitar el acceso y organizar el ingreso.
La propuesta está dirigida a espectadores a partir de los cinco años. En el caso de los menores de 16, es necesario que concurran acompañados por una persona adulta. El espacio también cuenta con accesibilidad para personas que utilizan silla de ruedas, un aspecto que amplía las posibilidades de asistencia a la experiencia.
Otro de los puntos destacados es que la producción no pretende simplemente contar nuevamente una historia conocida, sino ofrecer una interpretación diferente de ese universo. La Bella Durmiente es reconocida por generaciones de espectadores y ha sido adaptada en numerosas oportunidades para el teatro, el cine, la televisión y la danza. Esta versión toma ese imaginario y lo utiliza como punto de partida para construir un espectáculo en el que el movimiento y la iluminación tienen un peso equivalente.
En ese sentido, la propuesta puede entenderse como un encuentro entre tradición y modernidad. El ballet aporta la técnica, la expresividad corporal y la estructura narrativa, mientras que la iluminación y los vestuarios especiales introducen un componente contemporáneo. El resultado busca generar una experiencia más visual y dinámica, en la que el público no solo siga la historia, sino que también observe cómo la escena cambia a medida que avanzan las coreografías.
La utilización de prendas que emiten luz permite, además, que los bailarines se conviertan en una parte activa del diseño escénico. Los efectos lumínicos acompañan sus movimientos y ayudan a crear diferentes atmósferas. Así, el escenario puede transformarse a partir de los propios desplazamientos de los intérpretes, generando una sucesión de imágenes que refuerzan los momentos principales del relato.
Actualmente, la experiencia tiene previstas distintas funciones en Buenos Aires. La programación publicada incluye presentaciones en septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2026, además de una fecha prevista para enero de 2027. Los horarios disponibles contemplan funciones a las 16 y a las 18, aunque la disponibilidad depende de cada fecha seleccionada.
En cuanto al valor de las entradas, la información publicada actualmente muestra diferentes categorías según la ubicación. La tarifa indicada para la Zona C es de 39.000 pesos argentinos, mientras que la Zona B figura a 53.000 pesos y la Zona A a 64.000 pesos. La disponibilidad puede modificarse de acuerdo con cada función y algunas localidades aparecen agotadas en determinadas fechas.
Más allá de la historia que presenta, “Ballet of Lights: La Bella Durmiente” propone otra manera de acercarse a la danza. El espectáculo parte de un clásico conocido y lo reconstruye mediante una puesta en escena que busca sorprender tanto por la calidad del movimiento como por su impacto visual. La combinación de bailarines, coreografía y vestuarios luminosos convierte al escenario en un espacio en constante transformación.
La elección de La Bella Durmiente tampoco es casual. Se trata de un relato asociado a la fantasía, los castillos, los hechizos y los mundos imaginarios, elementos que permiten aprovechar especialmente las posibilidades de una puesta basada en luces. La historia ofrece así un marco adecuado para desarrollar una experiencia en la que los efectos visuales tienen un rol importante.
Para el público porteño, la propuesta representa además una alternativa diferente dentro de la agenda cultural de la ciudad. En lugar de plantear una función de ballet tradicional, el espectáculo busca reunir espectadores de distintas edades alrededor de una experiencia breve, visual y accesible. Su duración de aproximadamente 60 minutos permite disfrutar de una producción escénica completa sin extenderse durante varias horas, algo que puede resultar especialmente atractivo para familias.
El espectáculo también se suma a una tendencia internacional en la que las artes escénicas incorporan herramientas tecnológicas para renovar formatos conocidos. La integración de iluminación, diseño y danza permite que una historia tradicional pueda presentarse desde una perspectiva contemporánea sin abandonar por completo los códigos que caracterizan al ballet.
En definitiva, “Ballet of Lights: La Bella Durmiente” propone llevar un cuento clásico a un territorio diferente. La historia permanece como eje de la representación, pero la forma de contarla cambia mediante una puesta en escena en la que el movimiento y la luz se complementan permanentemente. Los seis bailarines, los vestuarios luminosos y la coreografía se convierten en los principales elementos para construir una experiencia que busca combinar la elegancia del ballet con el impacto visual de una producción moderna.
La propuesta puede disfrutarse en la Ciudad Cultural Konex, en el barrio porteño del Abasto, y las entradas se encuentran disponibles a través de la plataforma Fever, donde también se pueden consultar las fechas, horarios y categorías de localidades correspondientes a cada función.
